Una escena de alto riesgo registrada en el Parque Nacional Iguazú generó alarma e indignación entre visitantes y autoridades. Un turista fue filmado mientras sostenía a un bebé por fuera de la baranda de seguridad en el balcón de la Garganta del Diablo, el sector de mayor caudal de las Cataratas.
La maniobra, realizada aparentemente en busca de una fotografía, fue calificada como una “imprudencia temeraria” por personal del parque. El lugar cuenta con estrictas normativas de seguridad que prohíben este tipo de conductas, debido al riesgo absoluto de caída en un área donde la fuerza del agua y la altura convierten cualquier descuido en potencial tragedia.
Desde la administración del Parque Nacional Iguazú recordaron que las pasarelas y barandas están diseñadas para proteger a los visitantes y que su incumplimiento no solo pone en peligro vidas, sino que también constituye una falta grave contra las reglas de conservación y seguridad del área protegida. (Gentileza)




