El diputado nacional por Misiones, Oscar Herrera Ahuad, volvió a poner el foco en una de las heridas más sensibles de la Argentina: la pobreza infantil. Tras conocerse el último informe de UNICEF, que advierte que el 42,3% de niñas, niños y adolescentes viven en hogares por debajo de la línea de pobreza, el legislador misionero cuestionó la orientación de la política nacional hacia la infancia y pidió que el país vuelva a mirar a los chicos como una prioridad impostergable.

Herrera Ahuad fue claro al señalar que el dato no puede leerse apenas como una cifra estadística. Para el exgobernador de Misiones, detrás de ese número hay una realidad concreta que atraviesa hogares, escuelas, comedores, barrios y familias enteras.
“Cuando cuatro de cada diez chicos viven en la pobreza, no estamos frente a un problema estadístico sino frente a una realidad que condiciona el desarrollo de toda una generación”, expresó.
En ese marco, el diputado de Encuentro Misionero – Innovación Federal advirtió sobre las restricciones presupuestarias en áreas sensibles como educación, alimentación, primera infancia y protección de derechos. Según planteó, ningún programa económico puede sostenerse si deja a los niños y adolescentes en los márgenes de las decisiones públicas.
“La infancia no puede transformarse en la variable de ajuste de ningún programa económico”, remarcó Herrera Ahuad, al insistir en que las políticas destinadas a los chicos deben ser entendidas como una inversión estratégica y no como un gasto que puede recortarse en tiempos de crisis.

El legislador también puso el acento en las desigualdades estructurales que afectan con más fuerza a los hogares con empleo precario, bajo nivel educativo o encabezados por mujeres. En ese sentido, sostuvo que no alcanza con atender la emergencia, sino que se necesitan respuestas integrales que combinen asistencia, educación, salud, alimentación, acceso al agua segura, vivienda y oportunidades de empleo.
“No alcanza con atender las urgencias si no se construyen oportunidades que permitan romper los ciclos de pobreza”, señaló, marcando una mirada social y federal sobre una problemática que golpea con distinta intensidad en cada provincia.
Para Herrera Ahuad, el Estado tiene una responsabilidad indelegable en la protección de los sectores más vulnerables. Por eso defendió la continuidad de herramientas sociales que garanticen un piso mínimo de derechos para las familias con hijos, especialmente en un contexto económico complejo.

El diputado misionero también vinculó el debate fiscal con sus consecuencias sociales. Sostuvo que el equilibrio de las cuentas públicas no puede analizarse de manera aislada cuando las decisiones presupuestarias impactan directamente en la vida de niñas, niños y adolescentes.
“El futuro de la Argentina depende de las oportunidades que hoy tengan nuestros niños y adolescentes. Invertir en ellos no es un privilegio ni una concesión: es una obligación ética y una decisión inteligente para cualquier proyecto de desarrollo”, afirmó.
Finalmente, Herrera Ahuad pidió que el Congreso mantenga una mirada federal sobre la infancia y avance en iniciativas que fortalezcan las políticas de protección, sobre todo en las provincias donde las desigualdades sociales y territoriales hacen más difícil garantizar los mismos derechos para todos.

En tiempos de ajuste, la advertencia del legislador misionero busca instalar una discusión de fondo: un país no puede ordenar su economía dejando atrás a sus chicos.




