En una de las definiciones más firmes de su paso por CN junto a Jorge Kurrle para las plataformas de C6Digital, Claudia Gauto respondió a los cuestionamientos dirigidos contra las SAPEM y rechazó que se instale sobre estas figuras una idea de opacidad o falta de control. La presidenta del Parque del Conocimiento tomó la consulta del periodista como una oportunidad para explicar, paso a paso, cómo funciona el esquema administrativo y presupuestario de este tipo de organismos en Misiones.
El disparador fue directo. Jorge Kurrle llevó a la mesa las críticas lanzadas desde sectores de La Libertad Avanza sobre los fondos de las SAPEM y preguntó qué había para decir desde un organismo como el Parque del Conocimiento, que funciona precisamente bajo esa figura jurídica. Gauto no esquivó el tema. Por el contrario, respondió con un tono firme y remarcó que le parece injusto que se sindique una supuesta inconducta sin conocer el funcionamiento real de estas instituciones, porque eso también termina afectando a quienes trabajan con compromiso dentro de ellas.

En su explicación, dejó en claro que las sociedades anónimas con participación estatal mayoritaria no son una invención local, sino figuras previstas por la legislación nacional. A partir de allí, sostuvo que el Parque del Conocimiento tiene un primer marco de control que surge del presupuesto aprobado cada año por la Cámara de Diputados de la provincia.
Es decir, los recursos con los que trabaja el organismo no dependen de una decisión unilateral de sus autoridades, sino de una asignación definida por ley.

Pero no se quedó sólo en ese punto. Gauto enumeró además otros mecanismos de supervisión que intervienen durante todo el proceso de ejecución del gasto. Habló de los síndicos, que controlan el cumplimiento presupuestario; de los balances auditados; del paso por el Colegio de Ciencias Económicas; de los auditores externos; y del Tribunal de Cuentas de la provincia, que realiza el control posterior una vez cerrado cada ejercicio. A eso sumó la comisión de contención del gasto, una instancia administrativa que regula y autoriza los desembolsos en función de la disponibilidad efectiva de recursos.

Con ese detalle, la titular del Parque buscó desmontar la idea de que las SAPEM operan como “cajas negras”. Su planteo fue claro: existen controles previos, durante la ejecución y después del cierre del ejercicio, por lo que no hay un manejo libre ni discrecional de fondos públicos. Para Gauto, cuando se lanzan sospechas sin explicar ese entramado, lo que se genera es una percepción errónea en la opinión pública.
En ese tramo de la entrevista, la funcionaria también dejó entrever una crítica al clima de época, en el que muchas veces las redes sociales, las fake news y las simplificaciones ganan terreno sobre la información concreta. Por eso insistió en que quienes ejercen responsabilidades públicas tienen la obligación de explicar, informar y aclarar, especialmente cuando se intenta instalar una sospecha generalizada sobre organismos del Estado.

La intervención de Jorge Kurrle resultó clave para abrir ese bloque con claridad y llevar la conversación hacia un punto sensible de la agenda pública. Y Gauto aprovechó ese espacio para transformar una pregunta incómoda en una defensa política e institucional del Parque del Conocimiento y de las herramientas jurídicas con las que el Estado provincial estructura parte de su gestión.

Así, más que una simple respuesta coyuntural, la presidenta del Parque dejó fijada una postura: frente a las críticas, eligió contestar con procedimientos, controles y estructura. Y en ese movimiento buscó defender no sólo a una figura administrativa, sino también a una forma de gestión que, según planteó, tiene reglas, límites y supervisión permanente.




