En el bloque educativo de Cadena de Noticias C6Digital, el periodista Jorge Kurrle junto a la licenciada en Educación María Laura Pezuk entrevistaron a autoridades del Servicio Penitenciario Provincial de Misiones para abordar el trabajo que se realiza en materia de educación, cultura y contención espiritual en contextos de encierro.
Educación, cultura y culto: tres pilares para la reinserción en contexto de encierro
Participaron del diálogo Walter Ricardo Sánchez, Alcaide Inspector y jefe de Educación y Cultura del organismo, y Aníbal Natanael Sánchez, subalcaide y encargado del área de Culto.
Durante la entrevista, el director de la escuela secundaria que funciona dentro de la Unidad Penal IV de Misiones reveló un dato contundente: el 100% de los adolescentes privados de libertad se encuentra actualmente escolarizado.

Según detalló, en la unidad hay 30 jóvenes detenidos de entre 16 y 20 años. De ellos, 18 cursan el nivel secundario, mientras que el resto se encuentra completando estudios de nivel primario.
El responsable educativo explicó que muchos de los jóvenes llegan al establecimiento sin interés por estudiar o con trayectorias escolares interrumpidas, pero con el paso del tiempo se observa un cambio significativo.
“Pasaron de no querer levantarse ni bañarse a convertirse en responsables e inteligentes. La base de todo es la educación”, afirmó.
El trabajo educativo se complementa con acciones de contención social y espiritual dentro del sistema penitenciario, donde la educación, la cultura y el acompañamiento religioso funcionan como tres ejes centrales para favorecer procesos de reinserción.

En ese marco también se destacó la experiencia del CEMOAS, un centro de contención destinado a jóvenes en situación de calle o con conflictos judiciales que funciona como instancia preventiva antes de llegar al sistema penitenciario.
De acuerdo con datos oficiales, la implementación de este dispositivo permitió reducir de manera considerable los delitos cometidos por adolescentes de 14 años, fortaleciendo el trabajo de prevención y acompañamiento temprano.

Los testimonios de docentes y autoridades penitenciarias coinciden en que la educación se convierte en una herramienta fundamental para la reinserción social, demostrando que incluso en contextos de encierro es posible generar cambios profundos en la vida de los jóvenes.




