Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, una fecha destinada a concientizar sobre una de las problemáticas de salud pública más relevantes a nivel global. La obesidad es reconocida hoy como una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, que requiere un abordaje integral y sostenido en el tiempo.
En este marco, el Servicio de Nutrición del Hospital Dr. René Favaloro realizará este viernes 6, a las 10 horas, una charla abierta a la comunidad en el SUM del nosocomio. La actividad estará a cargo del Dr. Carlos Veronessi y la Licenciada en Nutrición Valeria Fronciani, quienes abordarán las causas de la obesidad, su impacto en la salud y la importancia de contar con información confiable y acompañamiento profesional.
La jornada busca no solo visibilizar el aumento sostenido de casos en todo el mundo, sino también promover políticas públicas, entornos saludables y estrategias que contemplen tanto la prevención como el tratamiento.
Los especialistas remarcan que la obesidad no es una cuestión estética ni el resultado exclusivo de decisiones individuales. Se trata de una enfermedad crónica caracterizada por una acumulación excesiva de grasa corporal que puede afectar la salud. Su diagnóstico suele realizarse a través del Índice de Masa Corporal (IMC), aunque los profesionales también evalúan otros parámetros como la distribución de la grasa corporal y la presencia de comorbilidades.
Existe consenso científico en que la obesidad está influenciada por múltiples factores: biológicos, genéticos, ambientales, sociales, culturales y económicos.
Entre las principales causas se encuentran la predisposición hereditaria, alteraciones hormonales y metabólicas, así como los llamados entornos obesogénicos, caracterizados por el fácil acceso a alimentos ultraprocesados, altos en azúcares y grasas. A esto se suman el sedentarismo —producto de la disminución de la actividad física en la vida cotidiana—, el estrés crónico, la ansiedad, los trastornos de la conducta alimentaria y la desigualdad en el acceso a alimentos saludables.
Reducir la obesidad a “comer de más y moverse menos” implica simplificar una problemática que involucra sistemas alimentarios, modelos de consumo y condiciones sociales estructurales.
Impacto en la salud integral
La obesidad aumenta significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes tipo II, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño y problemas osteoarticulares. Además del impacto físico, puede generar consecuencias en la salud mental, como depresión, baja autoestima y estigmatización social.
Desde el ámbito sanitario insisten en que no existe una solución única ni inmediata. El tratamiento requiere un enfoque integral que incluya educación alimentaria, promoción de actividad física adaptada a cada persona y seguimiento médico.
Comprender que la obesidad no se resuelve con soluciones rápidas ni con mensajes culpabilizantes es clave. Se trata de una condición que demanda estrategias personalizadas, acompañamiento profesional y un compromiso social amplio.
La charla abierta del viernes será una oportunidad para informarse, despejar dudas y promover una mirada más empática y basada en evidencia científica sobre esta enfermedad.




