El integrante del área de campaña de Greenpeace Argentina y especialista en biodiversidad, Matías Arrigazzi, se refirió al debate sobre la posible modificación de la Ley de Glaciares en el Congreso y advirtió sobre el alcance que podría tener un cambio en el esquema de protección actual de los ambientes glaciares y periglaciares. El especialista sostuvo que la discusión no involucra únicamente a las provincias cordilleranas, sino al conjunto del país por su relación con el recurso hídrico.
Arrigazzi explicó que los glaciares cumplen un rol central en el abastecimiento de agua dulce y señaló: “La respuesta es no, la respuesta es un problema de argentinos y argentinas, de toda la población”. En ese sentido, indicó que el agua proveniente de estas reservas naturales tiene impacto directo e indirecto en distintas regiones del país.
En relación a la función hídrica, detalló la conexión entre los glaciares y las cuencas hidrográficas y afirmó:
El agua que baja de los glaciares llega a más de un tercio de todas las cuencas y demás de manera directa que el resto de la población de manera indirecta”.
Sobre el proyecto en debate, el especialista cuestionó el sentido de la iniciativa legislativa y remarcó:
El gran problema de esto es que el proyecto de modificación lo que hace es desproteger. No es un proyecto aclaratorio, como vienen diciendo, no es un proyecto que venga a traer seguridad jurídica”.
En ese marco, también planteó cambios en la forma de toma de decisiones sobre áreas sensibles y señaló: “Ahora lo que era una protección a nivel científico, con una decisión científica y técnica, a partir de ahora puede ser una decisión administrativa”, al referirse a la intervención de autoridades políticas en la definición de zonas protegidas.
Respecto del alcance territorial de la normativa vigente, Arrigazzi explicó que se trata de una porción reducida del territorio nacional y sostuvo: “Podemos hablar de los glaciares y del ambiente periglacial como parte de un mismo sistema. Estamos hablando del 0,2% del territorio, que son los glaciares y un ambiente periglacial”, y agregó que el resto del territorio puede destinarse a otras actividades.
Finalmente, advirtió sobre el impacto de una eventual modificación de la ley y pidió ampliar la participación en el debate legislativo. “Sin agua no hay vida”, afirmó, y concluyó que “lo que necesitamos es participación ciudadana real para luego debatirse en el Congreso”.




