Nidia Cezgz, paciente del Hospital Madariaga, compartió su experiencia en el grupo de obesidad y cómo la cirugía bariátrica le cambió la vida. “Hace tres años empecé con 161,6 kilos. Me operé el 10 de junio de 2023 y hoy peso 87. Bajé 86 kilos. Es un camino largo, constante, pero que te lleva a la salud”, relató.
Antes del tratamiento, Nidia sufría hipotiroidismo, diabetes e hipertensión, además de las limitaciones físicas que le impedían caminar o realizar actividades cotidianas.
“Era medicada, no podía hacer nada. Hoy hago ejercicio todos los días, voy al gimnasio. Es un cambio radical”, afirmó.
El proceso incluyó acompañamiento integral con nutricionistas, psicólogos, médicos clínicos y cirujanos.
“Cuesta, pero todo es posible. Lo más importante es el amor propio. Hoy puedo correr, caminar, sentarme en cualquier lado. Antes dudaba hasta de ir a un cumpleaños por miedo a que la silla no resistiera. Ahora comparto, salgo, disfruto”, contó emocionada.
El cambio no solo fue físico, sino también emocional y social.
“Vivía encerrada, todo el día acostada. Ahora no paro en mi casa: voy al gimnasio, camino, acompaño a mi hija de 11 años en sus rutinas y actos. Me regaló más vida”, expresó.
Nidia destacó la atención recibida en el Hospital Madariaga: “Tenemos médicos excelentes. Tanto la psicóloga, como el nutricionista, la médica clínica y el cirujano. Te salvan la vida”.
Finalmente, pidió que se avance en la ley de obesidad para que más personas puedan acceder a tratamientos:
“La obesidad me estaba matando. Ojalá salga la ley, así ayuda a quienes se están muriendo por esta enfermedad”.
Este testimonio refleja cómo la lucha contra la obesidad requiere un abordaje integral y políticas públicas que garanticen acceso a tratamientos que, como en el caso de Nidia, pueden significar literalmente una nueva vida.




