En el marco de una recorrida de educación y concientización realizada en la comunidad mbya Pai Martínez, en la provincia de Misiones, se constató un grave caso de maltrato animal y tenencia ilegal de fauna silvestre, además de otros presuntos hechos vinculados a delitos ambientales en la zona.

La actividad se llevó adelante junto al guardafauna honorario e integrante de la propia comunidad, Ramón Zaya, quien ofició de anfitrión e intérprete, con acompañamiento técnico del Centro de Conservación de Fauna Silvestre OHANA.

Desde la organización remarcaron que el ingreso a las comunidades mbya se realiza siempre respetando sus normas, organización interna y pautas culturales, siendo indispensable contar con la autorización y el acompañamiento de un miembro de la propia comunidad para garantizar un abordaje respetuoso y adecuado.

La jornada tuvo como objetivo generar espacios de diálogo sobre la normativa vigente en materia de conservación de fauna silvestre y promover la responsabilidad en el cuidado de los animales y del ambiente.
Durante la recorrida se observaron numerosos casos de convivencia armónica con la fauna, aunque también se detectó un hecho de extrema gravedad que podría configurar un delito penal.
Según se informó, se constató la tenencia ilegal de un ejemplar de loro silvestre (Pionus maximiliani), extraído de su hábitat natural, en presunta infracción a la Ley Nacional Nº 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre y a la Ley Provincial XVI Nº 11 de Misiones.

El animal presentaba además un cuadro severo compatible con maltrato y crueldad animal, contemplado en la Ley Nacional Nº 14.346. De acuerdo con lo detallado, exhibía lesiones deliberadas, entre ellas el corte sistemático de las plumas de ambas alas y de la cola, una práctica conocida como “desplume funcional”, que le provocó incapacidad total de vuelo, estrés crónico, extrema vulnerabilidad y alteración de sus conductas naturales.
Desde OHANA explicaron que este tipo de mutilación funcional constituye una forma de inhabilitación física intencional destinada a impedir la fuga del animal, con un fuerte impacto sobre su bienestar y sus posibilidades de supervivencia. A ello se sumaban las condiciones de cautiverio observadas y la manipulación indebida del ejemplar, lo que configura un cuadro agravado de crueldad al privarlo de su libertad, su comportamiento natural y su integridad física.
Frente a esta situación, el equipo procedió al rescate inmediato del ave y dio intervención a la Justicia. La denuncia fue radicada en la Comisaría de Fracrán y el Juzgado de Instrucción interviniente dispuso que el animal quede bajo custodia del Centro OHANA, donde actualmente recibe atención veterinaria especializada y tratamiento de rehabilitación.
En el mismo contexto, se señaló que la persona involucrada contaría con antecedentes vinculados a otras conductas irregulares, entre ellas la presunta comercialización ilegal de tierras pertenecientes a otra comunidad.
Por otra parte, en un área lindera a la comunidad Igua Porá, guardaparques de la Zona Centro del Ministerio de Ecología denunciaron ante la Justicia un caso de apeo ilegal de bosque nativo, maniobra que podría encuadrarse en infracciones a la normativa ambiental vigente y en delitos contra los recursos naturales, ya que la madera estaría presuntamente destinada a su comercialización.
Desde OHANA enfatizaron que estos hechos no representan la cultura ni las prácticas ancestrales del pueblo mbya guaraní, cuya cosmovisión se basa en el respeto por la vida, la fauna y el equilibrio con la naturaleza. Por el contrario, indicaron que se trata de conductas ajenas a esos valores, asociadas a prácticas externas que vulneran tanto la legislación vigente como la tradición de las comunidades.
Finalmente, adelantaron que continuarán trabajando de manera articulada con las comunidades, autoridades judiciales y organismos competentes para fortalecer el control, promover la educación ambiental y avanzar en la erradicación de los delitos contra la fauna y el ambiente.




