En el marco de la temporada de verano, la ciudad volvió a ofrecer dos nuevas ediciones del paseo guiado “Murales en Bici”, una propuesta que integra actividad física, turismo urbano y arte público en un formato accesible y distendido.*_

Ambas ediciones este mes tuvieron como punto de partida el Puesto de Eco Bicis del cuarto tramo de la costanera, desde donde los participantes iniciaron el recorrido por distintos murales emplazados en sectores estratégicos de la costanera. La actividad está pensada como un tour guiado en bicicleta, con acompañamiento permanente, consignas de seguridad, y tramos amigables (sin pendientes pronunciadas ni caminos con obstáculos) lo que permite que vecinos y visitantes puedan sumarse con tranquilidad.
El paseo tiene una duración de unas dos horas aproximadamente y puede realizarse con bicicleta propia o, dependiendo de la cantidad de inscriptos, se gestionan rodados disponibles en los puntos de Eco Bicis antes mencionados para quienes no cuenten con una. Esta modalidad amplía las posibilidades de participación y facilita el acceso a la experiencia.

Durante el recorrido, los guías Damián Ramos y Mauro Barrios son los encargados de aportar datos históricos, artísticos, y curiosidades sobre las obras visitadas, contextualizando los murales y ofreciendo una lectura que a los espectadores les permite comprender el sentido de cada intervención urbana. La dinámica es sencilla y amena, con paradas breves en cada punto para escuchar las explicaciones, y al mismo tiempo, interactuar con los guías y también entre los participantes.
Paseo y conocimiento sobre la ciudad, al aire libre y sobre ruedas
El pasado lunes 16 de febrero el itinerario comenzó en el punto ecobici ubicado detrás de la antigua estación de trenes, en el cuarto tramo de la costanera. Con una breve charla para acordar los términos de seguridad, como el uso de las bicisendas, el resguardo de los participantes a cargo de ambos guías, entre otros menesteres, puntualmente la travesía inició a las 18:00 hs.

Aunque el clima amagó con algunas lloviznas, no impidió que los interesados, inscriptos previamente vía whatsapp llegasen a recibir su bicicleta para emprender la aventura. La primera parada los encontró frente a los murales de la Caa Yarí, el Yasy Yateré y el Lobizón, obra de la artista Sofía Vogler, emplazados en una construcción cercana al “muelle de los pescadores», en el cuarto tramo. Allí, los colores parecían hablar por sí solos.
Una de las ciclistas, oriunda de Neuquén, escuchaba con atención las historias que acompañan a cada figura. Entusiasmada, comentó que en su provincia también circulan mitos y leyendas, aunque -según señaló- no siempre se narran con el nivel de detalle y la profundidad con que pudo oírlos en esta ocasión. Las pinturas, más que imágenes, funcionan como puertas abiertas a la memoria colectiva.

La segunda escala fue la imponente obra desplegada sobre la muralla lindante al muelle, que ostenta dos récords Guinness: uno por su extensión y otro por ser el mural más grande realizado íntegramente a lápiz. Una superficie que no solo se mide en metros, sino en paciencia y minuciosidad.
Desde allí, el recorrido continuó hacia el mural ubicado detrás del Instituto Stella Marys; luego, hacia las escalinatas intervenidas que simulan un paisaje de cascadas, creación de los hermanos Neuman, donde el cemento parece volverse agua en movimiento. Más adelante, la pintura que alude a la prevención de la poliomielitis, a escasos metros del anfiteatro, sumó una nota de conciencia sanitaria al trayecto. Después, las obras talladas en concreto justo detrás del citado escenario aportaron volumen y textura a la experiencia.

El cierre de la travesía combinó el pulso urbano del graffiti con figuras hiperrealistas en el skate park cercano a la playa El Brete, donde la pared se transforma en relato contemporáneo. Finalmente, otro ejemplo de tallado en concreto, correspondiente al recorrido por la Memoria, puso el punto final a una experiencia que enlaza arte, historia y paisaje en un mismo pedaleo.
Si bien se trata de una propuesta sencilla, el valor está puesto en la posibilidad de recorrer el paisaje costero desde otra perspectiva, promoviendo el uso de la bicicleta y la apropiación del espacio público. La iniciativa se inscribe dentro de las actividades programadas para acompañar la temporada turística, ofreciendo una alternativa cultural al aire libre que complementa otras opciones recreativas.

En este sentido, “Murales en Bici” se presenta como una experiencia accesible, de ritmo tranquilo y orientada a quienes buscan una salida diferente, combinando movimiento y arte en un circuito guiado por profesionales locales.

Al finalizar el recorrido los guías mencionaron que esta experiencia forma parte de varias propuestas de paseos guiados con el objetivo de mostrar a vecinos y turistas contextos históricos de la ciudad, y paisajes urbanos y rincones ocultos que resultan interesantes de ver. Además de los recorridos de murales están los paseos para reconocer el patrimonio histórico de la ciudad (siempre planificado previamente por temática y por ubicación geográfica), y los recorridos por el Jardín Botánico para apreciar la biodiversidad en especies arbóreas autóctonas, aves, insectos y demás.
Los canales habituales en donde se actualizan periódicamente las distintas propuestas se encuentran accediendo al siguiente enlace https://linktr.ee/contacto.turismo.posadas .





