La vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) bajó al 50% de la población de la Argentina en los últimos 10 años, tras haber alcanzado un promedio de casi un 80% de inmunizados en 2015. Especialistas advirtieron sobre «fallas comunicacionales» para acceder a esta protección y la importancia de inmunizarse tanto dentro como fuera de las edades indicadas en el calendario nacional.
Durante un conversatorio organizado por la compañía farmacéutica MSD Argentina, se conoció el panorama actual de la vacunación en niños, niñas y adolescentes (NNA) en la Argentina. Allí hicieron foco en la prevención contra el VPH y advirtieron «una caída sustancial» de su vacunación entre 2015 y 2024.
Así, la inmunización contra el virus pasó del 87% al 55% en mujeres y del 71% al 51% en varones, lo que simboliza una baja en promedio del 79% al 53%, en cita al 4° Informe Especial del Observatorio de Infancia y Adolescencia de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Cae la vacunación contra el VPH en los últimos 10 años
Esta baja se enmarca, a su vez, dentro de un fenómeno más amplio: un descenso marcado de la vacunación general de NNA dentro del período mencionado. Así, el informe del SAP señaló «una caída generalizada en todos los grupos de edad» en vacunas como:
- Quíntuple (6 meses);
- IPV (6 meses);
- Neumococo (12 m);
- Hepatitis A (12 m);
- Triple viral (12 m);
- Quíntuple (15-18 m);
- Varicela (15 m);
- Triple viral (5 años);
- 1º dosis VPH – Mujeres (11 años);
- 1º dosis VPH – Varones (11 años);
- dTpa (11 años);
El pediatra Fernando Burgos, jefe de la Sección Ambulatoria de Pediatría del Hospital Austral y coordinador del conversatorio, detalló que esta caída puede derivar en la reaparición de afecciones e instó a entender a las vacunas como «un concepto más amplio» de protección ya que mantienen a las «enfermedades controladas» y evita padecimientos futuros.
Sin embargo, y como dato adicional, la 1º dosis de VPH fue la que registró un descenso sostenido desde 2022 a 2024: con un 83%, 67% y 55% en mujeres y 75%, 61% y 51% en varones. Bajo este escenario, el pediatra advirtió que hoy el país responde a «un riesgo aumentado» de esta enfermedad y que atraviesa una situación compleja: «Tenemos un calendario modelo que a pesar de que son vacunas en su mayoría gratuitas, no cumplimos con la población objetivo que es el 95%».
El pediatra señaló que, bajo este panorama, los jóvenes se están iniciando cada vez más tempranamente en la vida sexual y Ámbitole consultó cómo se conjugan ambos panoramas. El especialista lo vinculó con «fallas comunicacionales desde el entorno médico y la familia».
«A partir de los 5 o 6 años nosotros casi no hablamos con los padres sino con el paciente y transmitimos verdades del cuidado. Si eso lo tomamos, va a ser mucho más fácil que un adolescente diga ‘che, vamos a hablar’. Eso depende del pediatra y sistema de educación«, resaltó.
En el caso de los padres, aclaró que a veces «no tienen esa responsabilidad» y subrayó una falta de información por responsabilidad de los médicos, ya que en ocasiones informan «de forma rápida, no adecuada y como algo más de la consulta».
Al momento de pensar posibles causas de esa baja, Burgos despejó la idea de los grupos reacios a la vacunación ya que «en la Argentina el porcentaje de personas antivacunas es menos del 2%». En esa línea, instó a la comunidad médica a una autorreflexión.
«Desde la sociedad científica tenemos que hacer mea culpa de cómo transmitimos los mensajes», indicó y agregó: «Tengo que hacerlo desde la evidencia, darte explicaciones. Cuando un hijo, que no tiene decisión, está en terapia intensiva por coqueluche o por tos convulsiva, la responsable es la madre que no lo quiso vacunar o el pediatra que no la convenció«.
La importancia de una vacunación temprana y a lo largo de la vida
El VPH tiene un vínculo directo con el cáncer de cuello de útero en el 99% de los casos. Sin embargo, Burgos despejó la idea de que la enfermedad afecte solo a la población femenina: «Ya no hablamos más de la mujer, sino que el problema es realmente de salud pública también para los hombres, con el cáncer anal, de pene y también la papilomatosis laríngea«.
Además, alertó sobre la falta de señales que presenta la enfermedad y de la ausencia de una inmunidad «natural por infección»: «Esto no otorga protección para otra infección subsecuente. La inmunidad la voy a tener con la vacunación. Cualquier persona sexualmente activa puede volver a contagiarse«, advirtió y recalcó que una vacunación temprana siempre ayuda a «una mejor respuesta de anticuerpos».
Entre las formas de su prevención, se pueden enumerar:
- El acceso a información y educación sanitaria;
- La vacuna;
- Controles periódicos (Papanicolau en el caso de las mujeres y el test VPH en ambos);
- El uso de métodos de barrera en los encuentros íntimos;
Si bien el calendario nacional establece una inmunización gratuita desde los 11 años hasta los 26, Burgos instó a que quienes no siguieron estas indicaciones igualmente se vacunen ya que a la protección se puede acceder «en cualquier momento de la vida»
(Fuente: Ámbito)




