Hace un año y medio Luis Alejandro Nacimento cuida del animal desde que apareció en Nemesio Parma. El reptil se desplaza por esa zona de Posadas y fue así que en oportunidad de haber cazado una rata quedó atrapada entre unos hierros. Luego fue liberada en el sector cercano al río Paraná, entre camalotes.
Esta vez, la búsqueda de alimento la llevó a desplazarse hasta el interior de un inmueble. La soltaron «pero la boa siempre vuelve».
Es una serpiente constrictora no venenosa, clasificada dentro de la familia Boidae y considerada una de las más grandes de Sudamérica, habitando principalmente en ecosistemas acuáticos como esteros, bañados y lagunas en el nordeste de Argentina.




