En el segmento Activa Evolución en Cadena de Noticias, los licenciados en nutrición Florencia Silva (MP 670) y Braian Rolandi (MP 615) abordaron la relación entre la alimentación y el Trastorno del Espectro Autista (TEA), junto a la nutricionista María Laura Halty (MP 390). En el marco del Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, desarrollado el 2 de abril, el espacio puso el foco en cómo influye la nutrición en el desarrollo infantil y en la necesidad de adaptar las estrategias a cada caso, considerando aspectos sensoriales, conductuales y familiares.
Durante la entrevista, Halty explicó que el autismo “es una condición del neurodesarrollo” y remarcó que “no es una enfermedad, por lo tanto no se puede hablar de una cura”. En ese sentido, indicó que las personas con TEA presentan diferencias en la comunicación, la interacción social y la percepción sensorial.
En relación con la alimentación, señaló que “es una necesidad básica que acompaña a la persona durante toda su vida” y advirtió que, en niños con TEA, pueden registrarse tanto casos de bajo peso como de sobrepeso.

Las preferencias alimentarias pueden ser limitadas o estar orientadas a productos ultraprocesados”, sostuvo.
La especialista también hizo referencia al componente sensorial, al explicar que “los niños pueden presentar hipersensibilidad o hiposensibilidad, lo que influye en la elección de sabores, texturas o temperaturas”. A partir de esto, indicó que las estrategias nutricionales deben adaptarse a cada perfil.
Otro de los puntos abordados fue la relación entre alimentación y sistema digestivo. Halty afirmó que “puede haber alteraciones en la microbiota intestinal” y agregó que:
esto puede generar inflamación, malestar o dolor, que en algunos casos se manifiestan a través de la conducta”.

Consultada sobre las dietas sin gluten o caseína, sostuvo que “no son necesarias en todos los casos” y explicó que “solo se aplican cuando existe intolerancia o se observa una mejora al retirarlos”. Además, advirtió sobre el costo económico de estos productos y la importancia de evaluar cada situación en forma individual.
Finalmente, destacó la necesidad de un abordaje interdisciplinario y el rol de la familia. “Es necesario trabajar con distintos profesionales y con la familia como parte del equipo”, expresó. También subrayó la importancia de generar estrategias prácticas y personalizadas, y señaló que la atención se realiza en el espacio Rizoma, ubicado en Suiza 1606, donde se brinda acompañamiento a niños con TEA y asesoramiento a sus familias.




