Detrás del proyecto está Viviana Fayfer, quien supervisa cada detalle y convierte cada box en una experiencia pensada para emocionar.
Hay personas que venden productos y hay otras que entienden momentos. En ese segundo lugar se posiciona Aroma Freya, el espacio creado por Viviana Fayfer, donde cada propuesta parece pensada no solo para entregar algo, sino para generar una emoción concreta. “Soy Vivi, resuelvo tus regalos con amor”, dice, y lejos de ser una frase de presentación, funciona como una síntesis de su manera de trabajar: cercana, detallista y profundamente conectada con lo que el otro necesita expresar.
La novedad de la tienda online aparece como un paso natural dentro de ese recorrido. No se trata únicamente de sumar una herramienta digital, sino de facilitar un proceso que muchas veces resulta complejo: elegir el regalo indicado. Desde ahora, el circuito se vuelve más simple —ingresar, elegir, pagar y coordinar— pero sin resignar aquello que distingue a la marca. Porque, como sostiene su propia lógica de trabajo, “regalar no es solo dar, es hacer sentir”. 
En su universo, cada box es una escena. No hay combinaciones libradas al azar: hay decisiones que responden a momentos específicos, a vínculos, a intenciones. Desde propuestas más clásicas con vino, copa y dulces, hasta opciones más sensoriales vinculadas al descanso o al disfrute personal, todo parece construido con una pregunta implícita: ¿qué quiero provocar en el otro? Y es ahí donde el diferencial se vuelve evidente, porque “los detalles son los que hacen la diferencia” y, en este caso, no son un agregado sino el núcleo de toda la experiencia.
Viviana no delega ese proceso. Supervisa, arma y cuida cada entrega con una dedicación que se percibe incluso antes de que el regalo llegue a destino. La tienda online, en ese sentido, no reemplaza ese vínculo, sino que lo acerca. Permite resolver en minutos algo que antes podía llevar horas, pero manteniendo intacto lo esencial: la intención detrás de cada elección.
En un contexto donde las opciones sobran y el tiempo falta, Aroma Freya propone algo distinto. No se trata solo de encontrar un regalo, sino de acertar en el significado. Porque al final, lo importante no es lo que se entrega, sino lo que eso genera. Y cuando alguien se ocupa de cada detalle, cuando hay una mirada detrás de cada decisión, lo que llega deja de ser un objeto y se transforma en otra cosa: una experiencia que se siente… y que permanece.
Hacer clic en el siguiente link




