La fuerte caída de los ingresos y el consumo comenzó a derramar sus efectos sobre un nuevo frente con el goteo de suspensiones y despidos.
En las últimas semanas, algunas empresas empezaron a tomar esas medidas ante el impacto de la recesión en marcha provocada por el desplome de la actividad, de cara a un año en el que los economistas esperan un aumento del desempleo en 2024.
El titular de la Cámara de la Construcción, Gustavo Weiss, estimó que las suspensiones y despidos ya afectan a unos 100.000 trabajadores porque «las obras siguen mayoritariamente paradas».
En enero, el gasto de capital cayó un 86% interanual en términos reales, lo que representa uno de los niveles más bajos de los últimos 31 años y alimenta la pelea con los gobernadores. (@clarin.com)




