(EL SOBERBIO.) Más de 400 vecinos, productores, otros trabajadores, comerciantes y familias de El Soberbio, Colonia Alicia, Aurora y parajes de toda la región, protagonizaron un encuentro festivo y comunitario en el Alto Uruguay, con el objetivo de continuar reuniendo fondos para la apertura y fortalecimiento del Matadero del Alto Uruguay (MAU), proyecto que nació desde la organización de los productores y que hoy representa una esperanza concreta de desarrollo para toda la región.
El asado a la estaca, los remates, la música en vivo y el clima de fraternidad, fueron la expresión visible de una comunidad que decidió asumir como propio un proyecto estratégico para su futuro.

La convocatoria se realizó después del hecho histórico de obtener la Matrícula Nº 1, que convirtió al MAU en el primer matadero formal de El Soberbio, marcando un antes y un después para la producción ganadera del Alto Uruguay.
Ese logro consolidó años de trabajo sostenido por más de 75 productores, junto al acompañamiento de instituciones como el Instituto de Macroeconomía Circular (IMaC), el Ministerio de Salud Pública, Concejo Deliberante y distintos organismos que hicieron posible avanzar hacia la formalización del proyecto.
Pero lejos de considerar alcanzada la meta, la población volvió a reunirse para seguir construyendo el futuro del MAU.

La jornada solidaria reunió además de familias y trabajadores, a organizaciones sociales que colaboraron convencidos de que el Matadero del Alto Uruguay no representa solamente una obra de infraestructura, sino una herramienta capaz de generar empleo, agregar valor a la producción local, fortalecer el arraigo y abrir nuevas oportunidades para las generaciones que vienen.

«El respaldo del pueblo nos da fuerza para seguir»
Para el presidente del MAU, Nelson «Coco» Simón, la masiva respuesta de la comunidad fue uno de los momentos más emocionantes desde el nacimiento del proyecto.
«Encontrarnos con ciento de personas reunidas por este sueño, nos llena de orgullo y alegría. Los productores empezamos este camino con muchas dificultades, pero nunca dejamos de creer. Hoy sentimos el respaldo del pueblo que nos da la fuerza para seguir adelante. El MAU ya no es sólo el proyecto de una asociación; sino de toda la comunidad del Alto Uruguay», expresó.
Simón agradeció especialmente el compromiso de las familias que colaboraron durante la organización de la fiesta popular y de quienes siguen apostando por una iniciativa que nació desde abajo, y continúa apoyada por el esfuerzo colectivo.

Construcción colectiva que sigue creciendo
El dirigente social Martín Sereno, acompañó el encuentro y destacó que el MAU representa mucho más que una obra productiva.
«La respuesta que hubo demuestra que cuando el pueblo decide organizarse para transformar su realidad, no hay desafío imposible. La presencia de 400 personas por un mismo objetivo habla de una comunidad que dejó de esperar soluciones y decidió construirlas con sus propias manos», dijo.

Remarcó que el verdadero valor del proyecto está en el impacto que tendrá sobre la vida cotidiana de las familias del Alto Uruguay.
«No estamos construyendo solamente un matadero, esto es trabajo, desarrollo, arraigo y oportunidades. Cada productor que pueda vender mejor su hacienda, familia que agregue valor a lo que produce. y cada joven que encuentre una oportunidad laboral en su propia tierra, serán parte del verdadero éxito de este proyecto».

También subrayó el papel que tuvo la articulación entre la comunidad organizada y las instituciones públicas.

«Cuando las organizaciones populares encuentran un Estado que acompaña con decisión, las transformaciones dejan de ser discursos para convertirse en hechos concretos. El MAU demuestra que la articulación entre productores, instituciones y comunidad puede resolver problemas históricos y abrir nuevas oportunidades para todo un territorio», enfatizó Sereno.





