A través de un emotivo mensaje en sus redes sociales dirigida a la Justicia de Misiones, Mónica Priscila retrató el lado humano de su sobrino de 27 años, quien murió tras ser atropellado por un motociclista que realizaba maniobras peligrosas. «Era un joven ejemplar que amaba profundamente a su patria», expresó.
Detuvieron al motociclista que atropelló y mató a un soldado sobre la Costanera de Posadas
La tragedia ocurrida el pasado domingo 12 de julio en la Costanera de Posadas, donde un motociclista de 18 años terminó con la vida de un transeúnte al realizar maniobras imprudentes, tiene nombre, apellido e historia. Se trata de Rodrigo Adán Barrientos, un joven de 27 años (nacido el 5 de mayo de 1999) que se desempeñaba como soldado del Ejército Argentino.
En medio de un dolor inconmensurable, su tía, Mónica Priscila, utilizó las redes sociales para despedir a su sobrino y realizar un enérgico descargo dirigido a las autoridades judiciales de la provincia, exigiendo que el hecho no quede impune.
«Un joven ejemplar que amaba a su patria»
Con una mezcla de profunda tristeza e indignación, Mónica describió a Rodrigo —hijo de su prima Eva María Barrientos— como un sostén fundamental para su familia y un ciudadano comprometido con su vocación.
«Con el corazón destrozado, pero con la verdad bien clara y la mano en el pecho, les contamos la historia de Rodrigo. Ella [su madre] perdió a su hijo por culpa de un inadaptado, mal aprendido, que se creyó el dueño de la calle en la Costanera de Posadas y se llevó la vida de un joven bueno y noble», sentenció.
La mujer remarcó que Rodrigo era un «luchador y trabajador» que cuidaba con devoción a su madre, hermanos y abuela, mientras estudiaba para terminar la carrera que tanto le apasionaba.
«Era un soldado valiente, un argentino que amó profundamente a su Patria», agregó.
El retrato de una última noche de felicidad
En su publicación, la tía del soldado compartió cuatro imágenes que describen la transición de la alegría más pura al dolor absoluto de una familia destruida:
El orgullo del uniforme: Una fotografía de Rodrigo vistiendo el uniforme verde del Ejército Argentino, prestando servicio con honor y valentía.

La previa del festejo: Una imagen que el propio joven le pidió a su madre que le tomara antes de salir de su hogar. Se lo ve sonriente, vistiendo ropa celeste y blanca, entusiasmado por ir a alentar a la Selección Nacional.
La última sonrisa: Postales de Rodrigo en plena costanera, compartiendo fotos y videos de su felicidad con su madre y hermanitos durante los festejos. «Disfrutando la alegría que esa noche nos unió a todos, sin saber que sería su último día de fiesta», relató Mónica.
El vacío del regreso: La dolorosa realidad con la que su madre y hermanos volvieron a su hogar tras la tragedia. En lugar de Rodrigo, regresaron con la bandera argentina que él mismo había colgado con orgullo en el frente de su casa, su boina de soldado, una vela de recuerdo y una placa funeraria con su fecha de nacimiento y su partida definitiva, el 12 de julio de 2026.

Un grito de justicia que resuena en la provincia
El descargo de la familia apunta directamente contra la imprudencia vial y la falta de consecuencias para quienes utilizan la vía pública como pista de acrobacias. Para ellos, lo ocurrido el pasado domingo no puede encuadrarse como un simple accidente fortuito.
«Rodrigo no murió por casualidad. Le arrebataron la vida», concluyó con firmeza su tía, en un mensaje que rápidamente se viralizó y que busca interpelar directamente a los encargados de juzgar al conductor responsable de la tragedia.

El homenaje al soldado en el nicho donde reposan sus restos mortales





