La discusión todavía no llegó al recinto, pero en Misiones ya comenzó a levantar temperatura política.
A pocos días de la sesión prevista para el 16 de julio en el Senado de la Nación, la Red de Mujeres del Movimiento por lo que Viene difundió un duro pronunciamiento dirigido a los representantes misioneros en la Cámara Alta, con un pedido concreto: rechazar el proyecto de ley denominado de “inviolabilidad de la propiedad privada”, al que consideran una herramienta para profundizar la extranjerización de las tierras argentinas.
El documento no deja lugar a interpretaciones.
“La tierra misionera no se vota a ciegas”, sostienen las firmantes, quienes advierten que la iniciativa elimina los límites establecidos por la Ley 26.737, norma que hasta ahora fijaba restricciones a la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros.

Pero el eje del cuestionamiento va más allá de la discusión jurídica.
Para las dirigentes, la preocupación central es estratégica y territorial. Misiones posee cerca del 90% de sus límites sobre frontera internacional, alberga una parte fundamental del Acuífero Guaraní y conserva la principal reserva de selva del país. En ese contexto, sostienen que la desregulación de la propiedad rural no representa una discusión económica sino un problema de soberanía.
Otro de los puntos que genera rechazo es el denominado “silencio administrativo positivo”, mecanismo por el cual determinadas operaciones podrían considerarse aprobadas automáticamente si el Estado no se expide en un plazo determinado. Para las autoras del documento, la soberanía territorial no puede quedar librada a un trámite sin respuesta.

La crítica también alcanza al procedimiento parlamentario. Según el pronunciamiento, el proyecto sufrió numerosas modificaciones desde su tratamiento inicial y varias de ellas no habrían vuelto a pasar por las comisiones correspondientes antes de llegar al recinto. Por eso cuestionan la posibilidad de que los legisladores voten cambios conocidos recién al momento de la sesión.
En ese escenario, el mensaje hacia los senadores misioneros es directo: no piden abstenciones ni ausencias estratégicas. Reclaman tres votos negativos, registrados nominalmente, y una posición pública en defensa del patrimonio territorial de la provincia.
“La tierra no se defiende sola. La defiende un pueblo que sabe lo que le pertenece”, concluye el documento difundido en Posadas, una frase que sintetiza el espíritu del planteo y anticipa que el debate sobre la propiedad de la tierra volverá a ocupar un lugar central en la agenda política misionera.




