La expectativa por el cruce entre Argentina y Suiza no solo se vive en las canchas y frente a las pantallas. A horas del partido por los cuartos de final del Mundial 2026, varias heladerías sorprendieron a sus clientes al retirar de sus mostradores el sabor chocolate suizo, una decisión simbólica que busca acompañar a la Selección con una dosis de humor y creatividad.
La iniciativa fue encabezada por la cadena Grido, que anunció que hasta que termine el encuentro no venderá ese sabor en ninguna de sus sucursales. En los locales comenzaron a aparecer carteles con la frase «Acá solo chocolate argentino», una ocurrencia que rápidamente llamó la atención de los clientes y se multiplicó en redes sociales.
La propuesta no quedó allí. En la ciudad de Santa Fe, la heladería Vía Verona también se sumó a la movida con un cartel que advertía «Prohibido elegir al rival» sobre el recipiente del chocolate suizo. Además, presentó un sabor especial denominado «Dulce Scalonetta», en homenaje al seleccionado dirigido por Lionel Scaloni.
Las imágenes de ambas campañas comenzaron a circular rápidamente en plataformas digitales, donde miles de usuarios celebraron la creatividad de las marcas y compartieron fotografías de los locales. La estrategia convirtió a las heladerías en protagonistas de una de las campañas comerciales más comentadas en la previa del encuentro.
El fenómeno refleja cómo el Mundial trasciende el ámbito deportivo y modifica hábitos de consumo, estrategias de marketing y hasta la oferta de productos. Durante cada edición de la Copa del Mundo, las empresas buscan conectar con el entusiasmo de los hinchas mediante promociones, ediciones limitadas y acciones vinculadas al seleccionado nacional.
En ese contexto, datos recientes de Mercado Pago muestran el impacto económico del torneo. Antes del último partido de Argentina, los pagos con código QR crecieron un 62%, mientras que las compras en comercios gastronómicos registraron aumentos significativos, con un incremento del 106% en bebidas y del 79% en rotiserías, impulsados por las reuniones para ver los encuentros.
Mientras millones de argentinos preparan camisetas, banderas y cábalas para acompañar a la Selección, algunas heladerías eligieron hacer su propio aporte al clima mundialista. Al menos por unas horas, el chocolate suizo quedó fuera del menú, demostrando que, cuando juega Argentina, hasta los sabores pueden convertirse en parte del partido.




