El Servicio de Clínica Médica del Hospital Nuestra Señora de Fátima se convirtió en un engranaje fundamental dentro de la red pública de salud de Misiones. Con 12 camas de internación, una alta rotación de pacientes y un trabajo coordinado con el Hospital Escuela de Agudos «Dr. Ramón Madariaga», el área absorbe parte de la creciente demanda asistencial y contribuye a descomprimir la atención de casos de mayor complejidad. Detrás de ese funcionamiento cotidiano hay un equipo reducido que sostiene un ritmo intenso de trabajo para garantizar respuestas rápidas y de calidad.
La jefa del servicio, Dra. Juliana Quijano, explicó que la Clínica Médica atiende exclusivamente a pacientes adultos con patologías de complejidad media. Según detalló, la permanencia promedio de cada persona internada ronda una semana, lo que permite mantener una importante rotación de camas y brindar respuesta a una mayor cantidad de pacientes.
«Este servicio consta de 12 camas con una alta rotación; la permanencia del paciente más o menos está promediando una semana«, indicó la profesional.

Trabajo interdisciplinario para reducir las internaciones
El funcionamiento del servicio no depende únicamente del equipo médico. Quijano destacó que la labor conjunta con kinesiólogos, nutricionistas y personal de enfermería resulta esencial para acelerar la recuperación de los pacientes y reducir el tiempo de internación sin comprometer la calidad de la atención.
«El servicio consta tanto de médicos de planta como de kinesiología y nutrición, que ayudan a la recuperación y a acortar la estadía de los pacientes en internación«, explicó.
Este abordaje integral permite optimizar recursos y mejorar la respuesta frente a una demanda creciente en el sistema sanitario provincial.

La articulación con el Madariaga fortalece toda la red sanitaria
Uno de los pilares del funcionamiento del Hospital Fátima es su vínculo permanente con el Hospital Escuela de Agudos «Dr. Ramón Madariaga», principal centro de alta complejidad de la provincia.
Quijano explicó que ambos hospitales mantienen un intercambio constante de pacientes, derivando aquellos casos que requieren mayor complejidad y recibiendo otros que pueden continuar su tratamiento en Garupá.
«Trabajamos mancomunadamente con el servicio de Emergencia y de Clínica del Hospital Madariaga, derivando y recibiendo pacientes desde allá«, sostuvo.

La médica señaló además que el incremento en la ocupación de camas durante los últimos meses reforzó aún más esa coordinación entre ambas instituciones.
«La ocupación de camas ha crecido un montón en este último tiempo, por eso buscamos darle respuesta tanto a la emergencia de este hospital como a la emergencia del Madariaga«, afirmó.
El valor del equipo detrás de cada paciente
Más allá del trabajo médico, la jefa del servicio remarcó el compromiso del personal que participa diariamente en la atención hospitalaria.
Destacó especialmente la tarea de enfermería, camilleros y personal de traslado, quienes acompañan cada etapa del proceso de internación y recuperación.
«Somos un grupo pequeño, pero muy activo. Lo que buscamos siempre es la mejor opción para el paciente«, resumió Quijano.
El crecimiento que dejó la pandemia
La pandemia marcó un punto de inflexión para el Hospital Nuestra Señora de Fátima. Aunque se trata de un hospital de nivel II, durante la emergencia sanitaria fue designado como centro de referencia, situación que impulsó una importante expansión en infraestructura, recursos humanos y capacidad operativa.

«Durante la pandemia fuimos hospital de referencia. Tuvimos un crecimiento exponencial, no solo en infraestructura, sino también en personal y en los servicios«, recordó la profesional.
Ese fortalecimiento permitió incorporar prestaciones que hoy funcionan de manera permanente, como laboratorio y radiología durante las 24 horas, además de consolidar una red de apoyo entre distintos servicios hospitalarios.
El desafío de seguir creciendo
Pensando en la segunda mitad del año, Quijano aseguró que el objetivo principal continúa siendo mejorar la calidad de atención y consolidar el trabajo conjunto entre todos los sectores del hospital.
«La expectativa es siempre que la atención siga mejorando«, expresó.
Finalmente, destacó que los resultados del servicio son consecuencia del esfuerzo colectivo.
«Yo soy la cara visible, pero todo el personal es quien hace efectivamente que este servicio pueda funcionar diariamente y obtener resultados«, concluyó.
El respaldo de la Fundación Parque de la Salud
El crecimiento del Hospital Fátima también se apoya en el trabajo de la Fundación Parque de la Salud, institución que impulsa el fortalecimiento de la red sanitaria provincial mediante la incorporación de tecnología, equipamiento e infraestructura.
Ese acompañamiento permite que hospitales de distintos niveles de complejidad trabajen de manera integrada, optimizando recursos y garantizando una atención médica continua, coordinada y de calidad para los pacientes de toda la provincia.




