El rugido de motores del Turismo Carretera llegará al Autódromo de Posadas el próximo fin de semana, pero los hinchas coparon las inmediaciones desde fines de junio. En una recorrida de C6Digital, los aficionados compartieron cómo se organizan para matizar la espera, ganarle al frío y mantener viva la tradición fierrera.

La cuenta regresiva para el regreso del Turismo Carretera (TC) a la tierra colorada ya comenzó, y la pasión de los fanáticos misioneros demuestra, una vez más, que no entiende de climas ni de calendarios. Aunque la actividad oficial en pista se concentrará durante el próximo fin de semana, las afueras del Autódromo de Posadas ya lucen un marco imponente con carpas, estructuras y filas de vehículos que aguardan la apertura de los portones.
En una recorrida de C6Digital durante la mañana, se pudo constatar el folclore fierrero en su máxima expresión. «Hay gente que se instaló desde el lunes de la semana pasada, el 30 de junio», comentaron los cronistas, dando cuenta de una vigencia intacta para la categoría más popular del automovilismo nacional.

La mítica «Barra Sur» y el ritual del reviro para combatir el frío
Uno de los sectores más organizados y que lidera los primeros lugares de la fila es la reconocida «Barra Sur», un grupo que acompaña religiosamente tanto las fechas nacionales del TC como las citas del automovilismo provincial en Misiones.
José Luis, uno de los integrantes históricos de la barra, fue entrevistado mientras encendía el fuego y preparaba las brasas en plena vereda: «Estamos preparando para el reviro, esperando que venga el que trae la harina», comentó entre risas al ser encontrado «con las manos en la masa».
El fanático detalló que están instalados en el lugar desde el martes al mediodía y que el grupo final estará compuesto por unas 25 personas provenientes de distintos puntos de la provincia: «Somos de Posadas, de Oberá y de Eldorado», mencionó, reflejando el carácter federal de la convocatoria fierrera.
Respecto a cómo se distribuyen las tareas logísticas previas a la habilitación del predio, José Luis explicó que el esfuerzo es compartido:
«Hoy me toca cuidar a mí hasta el mediodía, después vienen dos más a estar conmigo para no estar tan solo». Además, reconoció que las bajas temperaturas obligan a redoblar los esfuerzos, aunque aclaró que «con el frío se hace un poquito más complicado, pero por la pasión todo vale».

Cambio en la logística: las puertas abrirán el viernes
Una de las novedades que mantiene en vilo a los acampantes es la modificación en los horarios de ingreso al circuito para esta edición. Habitualmente, la organización permitía el acceso de los vehículos los días jueves, acortando la espera en la vía pública.
Sin embargo, para esta oportunidad, los hinchas ya debieron reestructurar sus planes.
«Tenemos todo listo, las entradas ya las compramos. Estamos esperando que abran, pero este año dijeron que van a abrir recién el viernes al mediodía, así que vamos a tener que quedarnos un poco más de tiempo acá afuera», adelantó el referente de la Barra Sur.

Mientras tanto, otros hinchas que todavía se encuentran cumpliendo con sus obligaciones laborales se acercan a los campamentos para llevar provisiones y «hacer el aguante» a los que custodian los lugares.
«Estoy trabajando todavía, no me pude sumar al equipo a acampar, pero este fin de semana si Dios quiere vamos a estar acompañando a toda la banda ahí adentro», relató otro de los entrevistados al pasar.
Con las entradas en mano, los leños encendidos y el menú regional listo, el público misionero ya palpita lo que promete ser otra auténtica fiesta del deporte motor en la capital provincial.




