La ministra del Superior Tribunal de Justicia, Rosanna Pía Venchiarutti, marcó posición sobre la implementación del nuevo sistema judicial y dejó una definición central: “Aquí no hay grieta”.
Ante la consulta sobre los plazos y el presupuesto necesario, aclaró que la propuesta no corresponde solamente al Ministerio Público, sino también al Superior Tribunal de Justicia. Explicó que ambos forman parte del Poder Judicial, aunque cada uno debe abordar cuestiones propias de su función institucional.
Venchiarutti anticipó que la idea es poner el sistema en marcha al año de aprobada la ley, con un plazo estimado de 12 meses, sujeto a prórroga y con una aplicación gradual.
El esquema comenzaría por dos circunscripciones pequeñas, para luego avanzar progresivamente. La ministra remarcó que Misiones llega entre las últimas provincias en aplicar el sistema, pero con una ventaja: podrá aprender de los errores cometidos en otras jurisdicciones.

“Nosotros vamos al final, pero vamos a aprender de todos los errores de aquellos que ya la pusieron en práctica”, sostuvo.
La reforma, según la mirada judicial, apunta a una transición ordenada, gradual y sin rupturas internas entre el STJ y el Ministerio Público.

Edificio de Justicia de Misiones




