En una nueva edición de Umbral Podcast, conducido por Sol Joulia, la rider argentina Analía Zacarías compartió una conversación que recorrió su historia en el BMX Freestyle, desde sus primeros pasos hasta el presente en el alto rendimiento. La entrevista puso el foco en los desafíos personales, sociales y económicos que atravesó para consolidarse en una disciplina que durante muchos años estuvo dominada por hombres, además de reflexionar sobre el valor de la comunicación, la preparación y el deporte como herramienta de transformación.
Zacarías recordó que sus comienzos estuvieron marcados por la ausencia de referentes femeninas y por los prejuicios que rodeaban a las mujeres que practicaban deportes extremos. «No tenía referencia de que si las chicas practicaban o no esta disciplina», señaló. También recordó que una de las frases que más escuchaba era: «La nena no se tiene que golpear», una idea que, según explicó, limitaba las posibilidades de muchas niñas. Con el tiempo encontró en la chilena Camila Arambur una referente que cambió su manera de ver el deporte y la impulsó a seguir creciendo.
Durante la charla, la deportista explicó que el alto rendimiento implica mucho más que entrenar sobre la bicicleta. Aseguró que el trabajo mental, la planificación y la capacidad de enfrentar el miedo son parte de la preparación cotidiana. «Es un deporte muy mental», sostuvo, al describir que cada competencia exige tomar decisiones rápidas, asumir riesgos y contar con alternativas cuando una maniobra no sale según lo previsto.
Otro de los ejes de la entrevista fue el papel de la comunicación en la carrera de un deportista. Zacarías contó que, tras una de sus primeras entrevistas televisivas, comprendió la importancia de aprender a transmitir un mensaje. «La comunicación no solamente es externa sino también la trabajamos interna», expresó. Además, afirmó que quienes representan a una provincia o a un país también tienen la responsabilidad de comunicar valores y de convertirse en una referencia para otras personas.
La atleta también habló sobre el vínculo entre el deporte y el dolor físico. Explicó que las caídas y las lesiones forman parte del proceso de aprendizaje, aunque con el paso del tiempo aprendió a reconocer los límites del cuerpo. «Está bueno decir: ‘Hoy no es el día'», afirmó al referirse a la importancia de detener un entrenamiento cuando aparecen señales de agotamiento, para evitar consecuencias mayores y retomar la actividad en mejores condiciones.
En otro tramo de la entrevista, Zacarías describió las dificultades económicas que implica sostener una carrera internacional en el BMX Freestyle. Contó que durante años debió combinar trabajo, estudio y entrenamiento para financiar sus viajes y que, incluso en competencias, muchas veces tuvo recursos limitados para sostener una preparación adecuada. «Es una lucha constante», resumió. También señaló que las mujeres continúan teniendo menos patrocinadores y oportunidades que los hombres dentro del circuito internacional.
Al hablar sobre la motivación, explicó que cuando siente desgaste vuelve al origen de su pasión por la bicicleta. «¿Por qué empecé este deporte? Porque me encanta, porque me siento libre», expresó. Esa búsqueda personal, dijo, le permite recuperar el entusiasmo para continuar entrenando. Además, planteó que el deporte puede convertirse en una herramienta de transformación social si existe una mayor inversión en infraestructura, educación y formación de entrenadores desde las primeras etapas.
Finalmente, Zacarías reconoció que uno de sus principales objetivos es conseguir una medalla en los Juegos Suramericanos, aunque aclaró que ese logro tendría un significado que va más allá del resultado deportivo. «Cuando vos ganás una medalla, estás en la escena del mundo», afirmó. Según explicó, una mayor visibilización del BMX femenino permitiría que más niñas descubran la disciplina y encuentren referentes femeninas que las animen a comenzar el mismo camino que ella inició años atrás.




