El reconocimiento de los animales de compañía como parte del grupo familiar comenzó a tener un nuevo alcance en la Justicia argentina. Un fallo dictado por una jueza de Leandro N. Alem resolvió extender las medidas de protección en un caso de violencia familiar hacia los animales que conviven con la víctima, al considerar que también pueden ser utilizados como instrumento para ejercer violencia. La abogada Micaela Pereira, integrante del equipo legal de la Fundación Ohana Rescate de Fauna, explicó que la resolución representa un avance dentro del derecho animal y abre la posibilidad de que este criterio sea aplicado en futuros expedientes similares.
Pereira señaló que la decisión representa un antecedente para la Justicia argentina. «La doctora Carolina Maya fue quien tuvo la amplitud jurídica de poder entender que estos animales que pertenecen al núcleo familiar también necesitaban una protección jurídica«, expresó. Además, indicó que la resolución tuvo repercusión en distintos medios nacionales y despertó el interés de especialistas en derecho animal, quienes comenzaron a analizar el alcance jurídico del caso.
Uno de los aspectos centrales del fallo es el reconocimiento de la violencia vicaria ejercida a través de los animales de compañía. La abogada explicó que este concepto se refiere a los casos en los que el agresor utiliza a un tercero con el que la víctima mantiene un vínculo afectivo para causarle daño.

Presentamos que también se produce la violencia vicaria a través de esos animales de compañía, lo que causa un daño a la víctima, y la Justicia entendió esta situación«, afirmó. Hasta ahora, esta figura era abordada principalmente cuando la violencia se ejercía sobre hijos u otros familiares.
La letrada sostuvo que la resolución constituye un precedente judicial porque, hasta el momento, los animales habían sido contemplados en cuestiones como alimentos o regímenes de comunicación, pero no dentro de expedientes de violencia familiar. «Es algo innovador y podrá ser utilizado en otros casos«, señaló. En ese sentido, remarcó que la decisión incorpora una nueva interpretación jurídica sobre el lugar que ocupan los animales dentro del entorno familiar.

Pereira también se refirió al cambio de paradigma que atraviesa el derecho animal y planteó la necesidad de modificar la forma en que la sociedad concibe la relación con los animales.
Tenemos que entender que no son cosas ni una extensión de nuestra propiedad. Son animales que comparten nuestra casa y forman parte de la familia«, manifestó, al mencionar el concepto de familias multiespecie. Según explicó, este cambio de paradigma ya comenzó a reflejarse en distintos ámbitos del derecho.

Durante la entrevista, la abogada cuestionó la ley que regula a los perros potencialmente peligrosos, al considerar que la normativa responsabiliza a determinadas razas y no a quienes están a cargo de los animales. «No hay perros peligrosos, hay tutores irresponsables«, sostuvo. También señaló que la exigencia de colocar chips y crear un registro de propietarios genera costos y, según su postura, no aborda las causas que originan los episodios de agresividad.
En ese sentido, propuso que las políticas públicas prioricen la tenencia responsable, la adopción y el control de los criaderos clandestinos. «Tenemos que trabajar sobre los tutores, fomentar la adopción y dejar de comprar animales. Hay muchos que esperan una familia«, afirmó. Asimismo, indicó que la educación sobre el cuidado y la socialización de los animales resulta un aspecto central para prevenir situaciones de riesgo y promover una convivencia adecuada.

Finalmente, Pereira indicó que la Fundación Ohana también impulsa otras acciones judiciales vinculadas al derecho animal, entre ellas el primer amparo de derecho animal presentado en Misiones relacionado con el Zoo Bal Park de Montecarlo. «Tenemos el primer amparo de derecho animal presentado en la Justicia de la provincia y otras causas que siguen su curso«, concluyó. Para la abogada, estos procesos reflejan la incorporación progresiva de nuevas herramientas jurídicas destinadas a la protección de los animales.




