En un duro documento fechado el 30 de junio de 2026, una amplia coalición de asociaciones de productores agrarios, cooperativas, trabajadores rurales y referentes académicos y sociales de Misiones le exigió la renuncia al presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa. En el escrito dirigido al funcionario, el sector denunció un «profundo daño» a la principal economía regional. Además, lo emplazó a dimitir si no está dispuesto a defender los intereses de la provincia frente a las políticas de desregulación del Gobierno Nacional.
El planteo se suma al realizado en el mismo sentido hace una semana por la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM).
El documento presentado ante el INYM, firmada por dirigentes históricos como Hugo Sand (APAM) y Luis Alberto Andrusyszyn (APAZSUr), renombrados académicos como el escritor Javier Gortari (UNaM), Héctor Bárbaro (AMPYM) y Ana Cubilla (FETARA), entre decenas de organizaciones, traza un diagnóstico crítico sobre los siete meses de gestión de Correa, acusándolo de propiciar un «deterioro institucional sin precedentes» y un «fracaso económico y productivo».
Los números de la crisis: Caída de producción y consumo
El documento contradice los argumentos oficiales de «mayor competencia y beneficios» que utilizó la gestión de Correa para justificar la desregulación del mercado yerbatero. Basándose en las propias estadísticas del INYM, los firmantes expusieron un desplome alarmante en los indicadores clave del sector entre los primeros meses de 2024 y el mismo período de 2026:
-Cosecha de hoja verde: Registró una retracción superior al 40%, pasando de 268,2 millones de kilos en el primer cuatrimestre de 2024 a apenas 151,9 millones en el mismo lapso de 2026. Los datos de mayo confirman que la tendencia a la baja continúa.
-Consumo interno: Las ventas en las góndolas locales registraron los niveles más bajos de los últimos años.
-Precios al productor: Se denunció que los valores en la chacra se desplomaron a una base de $200 por kilogramo, pagados además con cheques a largo plazo, mientras que ese descenso no se reflejó en los precios que pagan los consumidores en los supermercados.
«Los costos de la ‘desregulación’ fueron soportados exclusivamente por los productores primarios y los trabajadores vinculados a la actividad, mientras que los beneficios prometidos para el conjunto de la sociedad nunca llegaron a verificarse», fustiga el texto.
Desmantelamiento institucional y falta de transparencia
Otro de los ejes centrales del reclamo es el desplazamiento de trabajadores experimentados de las áreas estratégicas como Fiscalización, Registros y el Área Técnica, entre otras, del INYM. Para las organizaciones, esto no significó un plan de «austeridad», sino la parálisis operativa del organismo, lo que pone en riesgo los controles de calidad, la salubridad del producto y fomenta la circulación de yerba mate sin estampillar (lo que desfinancia a la institución).
Asimismo, el sector acusó a Correa de manejarse con «discrecionalidad» al limitar el funcionamiento del Directorio y las subcomisiones para acallar el debate del sector yerbatero, al tiempo que cuestionaron el intento de designar en cargos técnicos a personas ligadas a la militancia de La Libertad Avanza sin los concursos ni procedimientos correspondientes. «¿Cuál es el destino de los recursos presupuestarios liberados por los despidos si el INYM tiene hoy menos personal y menos presencia territorial?», interpelaron.
El quiebre: Sintonía con la industria concentrada
La carta subraya como un punto de inflexión la reciente exposición de Correa el pasado 21 de mayo ante la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados de la Nación. Los productores manifestaron su indignación al señalar que, mientras las familias agrarias misioneras exponían su dramática situación de subsistencia, el presidente del INYM alineó sus argumentos con los del presidente de la Asociación de Productores Molineros de Corrientes, Joaquín Comas.
Los firmantes catalogaron de «desconocimiento supino» la idea de Correa de que el sector atraviesa una transición hacia una «negociación directa» y libre competencia. Argumentan que el mercado yerbatero es un oligopsonio, donde conviven 13.000 pequeños productores frente a un puñado muy concentrado de industrias molineras (donde sólo dos marcas dominan el 40% de las góndolas nacionales). Al retirar el Estado la fijación del precio mínimo obligatorio, advierten, no hubo libertad, sino una «brutal transferencia de ingresos desde la producción primaria hacia los eslabones más concentrados».
El pedido de renuncia
Hacia el cierre de la nota, las más de treinta organizaciones firmantes apelaron a la condición de «comprovinciano» de Correa, recordándole que conoce de primera mano la realidad de las chacras de Misiones.
«Ningún cargo vale más que el respeto de la propia comunidad que lo vio nacer», concluye el documento, intimándolo a dar un paso al costado si considera que los lineamientos nacionales le impiden defender la economía agraria y el sustento de los tareferos, cooperativas, pequeñas y medianas industrias y familias productoras de su tierra natal.






