La presidenta de Silicon Misiones, Evelin Escalada, presentó su renuncia al cargo en medio de la controversia generada por su viaje a Estados Unidos, presuntamente vinculado a su presencia en actividades relacionadas con el Mundial de Fútbol.
La salida de la funcionaria fue confirmada este martes por fuentes vinculadas al Gobierno provincial y se produjo pocas horas después de que circularan cuestionamientos internos en grupos de WhatsApp de dirigentes y militantes. El eje de la discusión no estuvo puesto en la legalidad del viaje, sino en la oportunidad política y en el impacto público que podía generar en un contexto económico y social complejo.
La polémica se había iniciado con la difusión de capturas de pantalla en espacios de mensajería, donde se mencionaban pasaportes, tickets aéreos y posteriores publicaciones atribuidas a su entorno desde un fanfest en Miami. Esas imágenes encendieron el debate interno sobre la exposición de funcionarios en momentos en que desde distintos sectores se reclama austeridad y cercanía con la realidad cotidiana de los misioneros.
Si bien no hubo una comunicación oficial detallando los motivos de la renuncia, en el oficialismo señalaron que durante la mañana se habría producido una conversación entre el gobernador Hugo Passalacqua y el vicegobernador Lucas Romero Spinelli. Según esas versiones, ambos habrían coincidido en que la continuidad de Escalada al frente de Silicon Misiones podía derivar en una polémica innecesaria para la gestión.
Siempre de acuerdo con fuentes oficiales, esa postura fue transmitida a la funcionaria, quien habría accedido de inmediato a dejar el cargo.
La renuncia marca el desenlace político de una controversia que comenzó en grupos internos de WhatsApp y rápidamente escaló hacia la discusión pública. Más allá de la ausencia de cuestionamientos formales sobre la legalidad del viaje, el caso dejó expuesto el peso simbólico que adquieren ciertos gestos de funcionarios en tiempos de dificultades económicas.
En ese marco, la salida de Escalada aparece como una decisión orientada a evitar un mayor desgaste político y a cerrar una discusión que había comenzado a incomodar puertas adentro del oficialismo provincial.





