El exgobernador de Misiones y exsenador nacional, Maurice Fabián Closs, fue investido como Caballero de la Orden del Camino de Santiago, durante la celebración del XXXVIII Capítulo Extraordinario, realizado el 11 de junio en Foz de Iguazú, Brasil.
La ceremonia tuvo un fuerte contenido simbólico e institucional. Closs fue apadrinado por el consejero Gilmar Piolla y recibió una distinción que reconoce trayectorias vinculadas con la integración regional, la promoción del patrimonio, la hospitalidad y los valores humanistas que forman parte de la tradición jacobea.

Tras la investidura, el exmandatario misionero compartió imágenes del acto en su cuenta de X y agradeció la distinción con un mensaje breve: “Gracias”. En otra publicación, resumió el sentido del reconocimiento con una frase cargada de significado: “Caballero de la Orden del Camino de Santiago. Honor y compromiso. Hospitalidad y fe.”
La mención no se limita a un acto protocolar. Ser investido Caballero implica asumir una representación pública de determinados valores, ligados a una tradición histórica que une espiritualidad, servicio, identidad cultural y compromiso comunitario.
La tradición santiaguista nace ligada al Camino de Santiago, una de las rutas de peregrinación más importantes del mundo cristiano y europeo. Desde la Edad Media, millones de peregrinos caminaron hacia Compostela movidos por la fe, la búsqueda interior, el sacrificio, la promesa o el encuentro espiritual.
Históricamente, la antigua Orden de Santiago surgió en el siglo XII con una misión central: proteger a los peregrinos que se dirigían al sepulcro del apóstol Santiago y custodiar los caminos. Con el tiempo, esa tradición fue tomando también un carácter cultural, hospitalario y de defensa del patrimonio.
La actual Orden del Camino de Santiago recoge esa herencia simbólica desde una mirada contemporánea. Promueve el legado del Camino como patrimonio espiritual, cultural y humanista, con presencia en distintos países y con integrantes provenientes de ámbitos políticos, académicos, judiciales, empresariales, sanitarios y religiosos.
En ese marco, la investidura de Closs adquiere una lectura particular para Misiones. Durante su gestión como gobernador, las Cataratas del Iguazú alcanzaron una proyección internacional decisiva al ser elegidas como una de las Nuevas Siete Maravillas de la Naturaleza, un hito que fortaleció la marca turística, ambiental y simbólica de la provincia.
También aparece una dimensión regional. La ceremonia se realizó en Foz de Iguazú, en el corazón de la triple frontera, un territorio donde conviven Argentina, Brasil y Paraguay. Allí, la distinción puede leerse como un gesto hacia la integración cultural, turística y espiritual de una región que tiene en Iguazú uno de sus emblemas universales.
Ser Caballero de la Orden del Camino de Santiago no significa solo recibir una capa, una insignia o una mención honorífica. Implica asumir compromisos simbólicos que dialogan con la historia de los peregrinos y con una forma de entender el servicio público y comunitario.

Uno de esos compromisos es la hospitalidad: recibir, acompañar y tender puentes. En la tradición jacobea, la hospitalidad es central porque el peregrino depende muchas veces del gesto solidario del otro.
Otro eje es la fe y la espiritualidad, no necesariamente entendidas como una consigna partidaria o institucional, sino como referencia a una tradición que une camino, introspección, servicio y sentido trascendente.
También se destacan el honor y el compromiso, palabras elegidas por el propio Closs para definir la investidura. En este contexto, remiten a una conducta pública asociada a la responsabilidad, la palabra dada, la defensa de valores comunitarios y la promoción de aquello que une a los pueblos.
La distinción, entonces, puede interpretarse como un reconocimiento personal, pero también como una señal hacia Misiones y su lugar en el mapa de los grandes patrimonios naturales, culturales y espirituales. Tierra de Cataratas, de Misiones Jesuíticas Guaraníes y de frontera viva, la provincia vuelve a proyectarse en una ceremonia atravesada por historia, identidad y compromiso.

En tiempos donde la política suele quedar atrapada en la coyuntura, la investidura de Maurice Closs como Caballero de la Orden del Camino de Santiago lo ubica en otra dimensión: la de los símbolos, la memoria institucional y el compromiso con una identidad regional que trasciende fronteras.
(Video: Gentileza CVI)




