En el marco de Encuentro Misionero, el Ing. y diputado Carlos Rovira planteó una agenda energética y de infraestructura orientada a reactivar la economía desde herramientas propias, con una mirada puesta en la generación solar, el almacenamiento con baterías, la conectividad y la obra pública.
Rovira sostuvo que, frente a la situación económica nacional, Misiones no puede limitarse a esperar señales externas de recuperación. Por eso utilizó una imagen contundente: no esperar que aparezcan “brotes verdes”, sino plantar, regar y hacer crecer esos brotes desde la provincia.

En ese sentido, anticipó que se estudia un bono de reactivación provincial, amparado en facultades de la Cámara de Representantes, con un destino específico: financiar infraestructura y no gasto corriente. El objetivo sería apuntalar obras viales, energéticas y comunicacionales, tanto públicas como privadas, aprovechando un contexto fiscal que, según explicó, permite pensar en herramientas financieras orientadas a la inversión.
Uno de los capítulos centrales fue la energía. Rovira afirmó que el debate energético volvió al centro de la escena mundial, atravesado por conflictos internacionales, tensiones geopolíticas y la necesidad de contar con fuentes más seguras, limpias y eficientes. En ese escenario, remarcó que las principales apuestas globales pasan por la generación fotovoltaica y nuclear.
Para Misiones, la energía solar aparece como una oportunidad estratégica. Rovira destacó que la provincia alcanzaría este año una potencia instalada superior a los 100 megavatios, y remarcó que los paneles solares tienen ventajas concretas: menor impacto ambiental, rápida instalación y costos más accesibles frente a grandes obras de infraestructura tradicional.

El planteo también incluyó una mirada histórica sobre la relación de Misiones con sus recursos hídricos. Rovira recordó que presentó una ley de provincialización de los tres ríos misioneros y cuestionó que la energía generada en Yacyretá vaya a Buenos Aires y luego vuelva a la provincia con costos adicionales por el peaje eléctrico.
En esa línea, insistió en que cualquier gran aprovechamiento hidroeléctrico debe contar con la decisión soberana del pueblo misionero. También mencionó la vigencia de una ley que establece que el 30% de lo proyectado como aprovechamiento hidroeléctrico debe ser propiedad de los misioneros, con un esquema de distribución hacia los municipios.
Sin embargo, el eje de futuro estuvo claramente puesto en las nuevas tecnologías. Rovira marcó que hoy la generación solar ofrece soluciones más rápidas, limpias y accesibles, y puso especial énfasis en los sistemas de baterías de almacenamiento, que permiten guardar energía cuando no hay demanda y utilizarla en los momentos de mayor consumo.

Como novedad, señaló que Misiones ingresó en una licitación nacional e internacional convocada por la Secretaría de Energía de la Nación para provisión de potencia fotovoltaica con baterías. Según explicó, este esquema podría permitir a la provincia alcanzar hasta 500 megavatios, con participación de inversores y nuevos sistemas de almacenamiento energético.
La propuesta se completa con una visión de conectividad territorial: llegar hasta el último paraje con antenas satelitales y mejorar la infraestructura comunicacional para que la energía, la tecnología y la comunicación se conviertan en motores reales de desarrollo.
De esta manera, la agenda expuesta por Rovira en Encuentro Misionero combina energía propia, obra pública, inversión privada, conectividad y soberanía sobre los recursos. El mensaje de fondo apunta a que Misiones no espere pasivamente la recuperación, sino que construya sus propias condiciones para producir, crecer y sostener su desarrollo.




