La retracción del consumo comienza a mostrar con mayor crudeza su impacto sobre el comercio posadeño. En ese escenario, Pinturerías del Centro y el frigorífico Friar iniciaron procedimientos preventivos de crisis ante la Secretaría de Trabajo del Ministerio de Capital Humano de la Nación, con el objetivo de aliviar costos laborales y sostener sus estructuras operativas.
La situación fue detallada por el secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, Agustín Gómez, quien advirtió que el panorama “sigue siendo muy crítico” por la caída de las ventas y las dificultades que enfrentan las empresas para afrontar salarios y mantener puestos de trabajo.
Según explicó el dirigente mercantil, ambas firmas cuentan con alrededor de 20 trabajadores cada una y solicitaron la suspensión temporal del pago de cargas sociales durante algunos meses. Se trata de obligaciones vinculadas a obra social, jubilación y asignaciones familiares, que representan una parte importante del costo laboral para las empresas.
El procedimiento preventivo de crisis es una herramienta formal que permite a las compañías plantear ante la autoridad laboral una situación económica compleja antes de avanzar con medidas más drásticas. En este caso, el objetivo declarado es ganar margen financiero en medio de un escenario de menor actividad comercial.
El dato preocupa porque ya no se trata solamente de comercios pequeños o emprendimientos familiares golpeados por la baja del consumo, sino también de cadenas con trayectoria y estructura. La caída de las ventas, el encarecimiento de costos y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores conforman un combo que presiona sobre el empleo privado.
En Posadas, el caso de Pinturerías del Centro y Friar se suma a otras señales de alerta dentro del sector comercial. Detrás de cada expediente abierto aparece una misma preocupación: cómo sostener empresas, trabajadores y salarios en una economía que todavía no logra recuperar el movimiento en la calle.




