Después de casi dos décadas de trabajo, encuentros y recuerdos compartidos, Aloha Skate Shop anunció el cierre de su local, una esquina que durante años fue punto de referencia para clientes, amigos y varias generaciones que pasaron por el lugar.
Con un mensaje cargado de emoción, desde la familia Aloha expresaron que “hoy se apagan las luces de esta esquina”, pero remarcaron que el cierre no significa un adiós definitivo, sino el inicio de una nueva etapa. En sus palabras, fueron años de sacrificio, momentos felices, tiempos difíciles y vínculos que trascendieron lo comercial.

El comercio, dedicado al mundo skate y urbano, supo construir una identidad propia en la ciudad. No fue solamente un local de venta: para muchos jóvenes y familias se convirtió en un espacio de encuentro, pertenencia y cercanía.
Clientes que se volvieron amigos y amigos que terminaron siendo familia”, resumieron en la despedida.
La publicación generó una fuerte respuesta de afecto en redes sociales, donde seguidores y clientes acompañaron el anuncio con mensajes de gratitud y nostalgia. Aloha agradeció “cada compra, cada saludo, cada abrazo y cada recuerdo”, dejando en claro que lo más valioso de estos años fue el cariño recibido.
Aunque la persiana de esa esquina se cierre, la historia que construyó Aloha Skate Shop queda marcada en la memoria de quienes crecieron junto al local. Como señalaron en su despedida: las historias que se hacen con el corazón siempre encuentran la forma de continuar.




