La crisis en el Sanatorio Posadas se profundiza. Más de un centenar de trabajadores —entre enfermeros, camilleros, mucamas y administrativos— denuncian que llevan cuatro meses sin cobrar sus sueldos. La situación, que afecta a unas 100 familias, derivó en una convocatoria pacífica frente al edificio, donde los empleados expresaron su malestar y exigieron respuestas a las autoridades.
Rocío Silva, trabajadora del nosocomio, relató:
“Estamos reclamando cuatro meses de sueldo de atraso, desde el cuarto piso hasta el subsuelo. No nos pagan, realmente ya es denigrante. Nos dan adelantos de 100 mil pesos, 26 mil, 50 mil, 200 mil, y ya llegamos a un punto límite. Tocamos fondo todos”.
Reclamo y contexto
Los trabajadores aseguran que no se trata de un paro, sino de una convocatoria pacífica fuera de turno, mientras el sanatorio continúa funcionando con normalidad: médicos, consultorios externos, emergencias y ambulancias siguen operativos al 100%.
La administración del sanatorio argumenta que los atrasos se deben a demoras en los pagos de obras sociales, principalmente PAMI e IPS, lo que afecta la liquidez de la institución.
Según Silva, la situación se agravó desde el ingreso de los nuevos directivos hace nueve meses: “Primero eran pagos parciales del 40%, 20%, 30%. Ahora ya son cuatro meses de atraso. Es algo que no se puede tolerar más”.
Impacto en las familias
Los trabajadores remarcan que la falta de ingresos afecta directamente la subsistencia de sus hogares.
“Nos dicen que van a depositar un 40% del sueldo, pero la gente ya tiene más del 40% gastado en préstamos o comida. Ya no hay de dónde sacar más”, explicó Silva.
El reclamo pone en evidencia la fragilidad financiera del sector salud privado en Misiones, donde la dependencia de las obras sociales y la falta de previsibilidad generan tensiones que repercuten en los trabajadores y en la calidad de vida de sus familias.
Próximos pasos
Aunque las autoridades del sanatorio convocaron a una reunión para evitar la protesta, los empleados aseguran que “ya no hay más diálogo” y que continuarán visibilizando la situación hasta obtener una solución concreta.
La crisis del Sanatorio Posadas se convierte así en un caso testigo de la problemática que atraviesan muchas instituciones de salud en el país, donde la combinación de atrasos en pagos de obras sociales y dificultades de gestión impacta directamente en quienes sostienen el sistema día a día.




