En una nueva columna deEspacio Wellness TV (Ig @espacio_wellness_posadas) con la conducción de Luciana Amado Siry, que se emite por la plataforma C6Didigital, la terapeuta Adriana Bahniuk compartió una propuesta que combina bienestar, naturaleza y conexión interior: la ceremonia del cacao, una experiencia ancestral pensada para frenar el ritmo cotidiano, escuchar lo que pasa por dentro y abrir un espacio de mayor calma.
Bahniuk explicó que su trabajo parte de una mirada integral de la persona. Muchas veces, dijo, alguien llega a consulta por ansiedad, tristeza, angustia, un duelo no resuelto o incluso por síntomas físicos. Pero detrás de eso suele haber emociones que necesitan ser miradas con más atención.
Volver a escuchar lo que sentimos
Durante la charla, la terapeuta remarcó que cada vez más personas empiezan a reconocer la relación entre lo que piensan, lo que sienten y cómo actúan. Para ella, ese es un paso importante: aprender a observar qué nos pasa antes de reaccionar automáticamente.

En ese sentido, propuso una pregunta simple pero profunda: “¿Qué aprendo de esto que me está pasando?”. Según explicó, muchas veces la vida presenta situaciones incómodas no sólo para resolverlas, sino también para descubrir qué enseñanza traen.
El cacao como medicina ancestral
Bahniuk contó que el cacao fue utilizado por pueblos originarios como una planta sagrada, asociada a la conversación, la apertura del corazón y la conexión con la vida.

Realmente el cacao es una planta ancestral. Al ser una planta ancestral, es una medicina. Una medicina que va a conectar con nuestro corazón”, expresó.
La terapeuta explicó que el cacao contiene teobromina, un componente al que describió como un expansor mental y emocional. Según su mirada, esta bebida ceremonial ayuda a conectar con una parte más profunda de la persona, favoreciendo la apertura del corazón, la claridad interna y la posibilidad de intencionar desde un lugar más consciente.
Una experiencia para intencionar
Bahniuk anticipó que la próxima ceremonia se realizará en Santa Inés, cerca de Posadas, en contacto con la naturaleza. Será un encuentro con cupos limitados, pensado para trabajar de manera cuidada y profunda, con una duración aproximada de dos horas y media.

La ceremonia propone beber cacao puro, sin agregados ni conservantes, en un entorno cuidado y con una intención personal. No se trata simplemente de tomar una bebida caliente, sino de generar una pausa, respirar, agradecer y mirar hacia adentro.
Desde Espacio Wellness, la propuesta fue presentada como una invitación a salir del piloto automático y regalarse una experiencia diferente, momentos que aporten bienestar, presencia y autoconocimiento.




