(Redacción C6Digital / Jorge Kurrle) Oberá volvió a mirarse a sí misma desde una perspectiva distinta. Esta vez, no desde la costumbre de quienes conviven todos los días con sus colectividades, sus casas típicas, sus idiomas, sus comidas y sus historias familiares, sino desde los ojos de una joven cordobesa que estudia en Francia y que eligió a Misiones para realizar un documental sobre la inmigración, la identidad y ese modo tan particular que tiene la provincia de convertir la diversidad en pertenencia.

María Amalia Minuzzi, estudiante del Máster en Medios de Comunicación y Mediación Cultural en una universidad de Clermont-Ferrand, en el centro de Francia, llegó a Oberá para realizar una pasantía en la Federación de Colectividades. Allí, en contacto directo con la organización de la Fiesta Nacional del Inmigrante, encontró mucho más que una práctica académica: descubrió una historia viva, profundamente humana, que decidió transformar en documental.
En diálogo con Cadena de Noticias, Amalia contó que la idea nació también desde un vínculo personal. Sus abuelos son de Misiones y eso le permitió volver a una tierra familiar, pero con una mirada atravesada por la distancia, la formación académica y la experiencia de vivir en Europa. “Surgió la idea de venir a hacer mi pasantía en mi patria, digamos, y poder representar un poco algo con lo que yo me crié”, expresó durante la entrevista.

La joven remarcó que la Fiesta Nacional del Inmigrante, pese a su enorme valor cultural, todavía es poco conocida fuera de Misiones. Incluso en Córdoba, señaló, muchas personas apenas escucharon hablar de ella. Mucho menos en Francia. Por eso entendió que había allí una oportunidad concreta: mostrar al mundo una experiencia que, para los misioneros, forma parte del paisaje cotidiano, pero que afuera aparece casi como una rareza.
“Obéra es un hito cultural. Es realmente una rareza”, definió Amalia, al describir el impacto que produce el Parque de las Naciones con sus casas permanentes, sus colectividades organizadas y esa puesta en escena que no se limita a una celebración anual, sino que expresa una memoria colectiva sostenida en el tiempo. Para ella, lo más fuerte es que no se trata de una representación vacía: “No es un verso, sino que somos las colectividades reales, mantenemos las tradiciones, la lengua”.
“Obéra es un hito cultural. Es realmente una rareza”

Durante la entrevista, el periodista integró esa mirada con una idea muy cercana al sentimiento misionero: en esta provincia, caminar por Oberá o por cualquier punto de la zona centro es encontrarse con descendientes de alemanes, polacos, ucranianos, italianos, brasileños, japoneses, suizos y tantas otras raíces que fueron dando forma a una identidad compartida. Amalia tomó ese eje y lo profundizó desde su experiencia europea. Contó que en Francia también existe una inmigración masiva y un fuerte cruce cultural, pero no necesariamente una unión celebratoria de las comunidades inmigrantes como ocurre en Misiones.

El documental, explicó, no buscará ser una pieza histórica cargada de cifras o datos fríos. Su intención es otra: contar desde la voz de las personas, desde los recuerdos familiares, desde las emociones y desde la forma en que esas comunidades construyeron, poco a poco, la identidad obereña, misionera y argentina.
“Si bien es un documental que habla sobre la inmigración, termina siendo un documental sobre Argentina”, resumió.
Uno de los detalles más entrañables de la producción es su carácter artesanal. Amalia trabaja prácticamente sola, con dos celulares, dos trípodes, tutoriales, documentales de referencia y mucho aprendizaje sobre la marcha. “Es todo muy bajo presupuesto, obviamente. No tengo presupuesto de nada, lo estoy haciendo muy como estudiante, yo sola”, contó con naturalidad. Pero justamente allí aparece parte del valor del proyecto: una realización sencilla en recursos, pero enorme en sensibilidad.
“Es todo muy bajo presupuesto, obviamente. No tengo presupuesto de nada, lo estoy haciendo muy como estudiante, yo sola”

En estos días en Oberá, la estudiante fue recibida por familias, referentes de colectividades y vecinos que le abrieron las puertas de sus historias. Algunos la llevaron a conocer el monte, las chacras y la Picada Finlandesa, para ayudarla a comprender mejor cómo comenzó a construirse esa trama inmigrante en la región. “Es una pena que no pueda hacer un documental de cinco horas”, confesó, al admitir que cada testimonio contiene una profundidad difícil de recortar.
Algunos la llevaron a conocer el monte, las chacras y la Picada Finlandesa, para ayudarla a comprender mejor cómo comenzó a construirse esa trama inmigrante en la región.
Amalia está instalada en Oberá desde mediados de marzo, dedicada por completo al proyecto. Sus abuelos viven en Leandro N. Alem, pero decidió quedarse en un hotel de la ciudad para estar cerca del Parque de las Naciones y poder avanzar todos los días con entrevistas, grabaciones y contactos. En ese recorrido, también empezó a recibir mensajes de personas que desean colaborar, aportar datos o acercarle nuevas historias.
El título del documental ya está definido y tiene una carga simbólica potente: “Para todos los hombres del mundo”. La frase remite al Preámbulo de la Constitución Nacional y funciona, según explicó, como una dedicatoria. “Quiero que sea para todos, que lo reciban de esa manera”, señaló. La elección no es casual: la obra entra por la puerta de la inmigración, pero termina hablando de la Argentina como tierra de encuentro, integración y construcción colectiva.
La obra entra por la puerta de la inmigración, pero termina hablando de la Argentina como tierra de encuentro, integración y construcción colectiva
El material será de acceso gratuito y la intención de Amalia es difundirlo tanto en Argentina como en Francia. Estima que podría estar terminado en junio, aunque reconoció que la edición será la etapa más pesada del proceso. Mientras tanto, comparte avances en sus redes sociales, especialmente en Instagram y TikTok, donde se la puede encontrar como “Me fui a Francia”.
La entrevista dejó una sensación clara: Oberá, tantas veces contada desde la Fiesta Nacional del Inmigrante, vuelve ahora a ser narrada desde una mirada joven, sensible y transnacional. Una mirada que no llega a Misiones para explicar desde afuera, sino para escuchar desde adentro. Y en ese gesto, el documental de Amalia Minuzzi promete recuperar algo esencial: que detrás de cada colectividad, cada casa típica y cada bandera, hay familias, viajes, desarraigos, aprendizajes y una identidad argentina construida con muchas voces.




