La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca) avanzó con una modificación clave en el régimen aduanero que regula las operaciones en plataformas marítimas, una decisión que apunta a modernizar el control de las actividades offshore y acompañar el crecimiento del sector energético en el país. El cambio impacta directamente en la forma en que se registran y autorizan los movimientos de mercaderías en el mar.
La medida se enfoca en las llamadas operaciones “punto a punto”, es decir, aquellas que se realizan entre buques, plataformas o instalaciones ubicadas offshore sin pasar por territorio continental. Hasta ahora, estos movimientos contaban con un encuadre normativo limitado o poco específico, lo que generaba demoras y complicaciones operativas.
Con esta reconfiguración, Arca busca agilizar los procesos aduaneros y adaptar la normativa a una realidad cada vez más dinámica en el sector energético y marítimo. La intención es simplificar los trámites, reducir la burocracia y mejorar la trazabilidad de los bienes que circulan en este tipo de operaciones.
Según los lineamientos del nuevo esquema, se refuerzan los mecanismos de control pero con un enfoque más digitalizado y flexible, permitiendo que las empresas del sector offshore puedan operar con mayor fluidez sin perder el seguimiento estatal sobre los movimientos estratégicos en el mar.
El objetivo de fondo es acompañar el desarrollo de actividades como la exploración y producción de hidrocarburos offshore, un segmento que viene creciendo en distintas regiones y que requiere marcos regulatorios más modernos para sostener su expansión y competitividad.
En este contexto, la decisión de Arca se presenta como un paso hacia la actualización del sistema aduanero argentino, buscando equilibrar control estatal y eficiencia operativa en un sector considerado clave para el futuro energético del país.




