En el último año se registró una caída de más de 124.700 puestos de trabajo registrados en Argentina, según un informe que analiza la evolución del empleo formal en el país. La baja impacta en el empleo asalariado del sector privado, el sector público y el trabajo en casas particulares.
En paralelo a la pérdida de puestos registrados, se observó un incremento en la cantidad de personas inscriptas en el monotributo. Este crecimiento refleja un aumento del trabajo independiente o de actividades laborales bajo esquemas de menor formalidad en términos de relación laboral.
El informe señala que el aumento del monotributo no compensa la caída del empleo asalariado. De esta manera, el saldo general del mercado laboral muestra una reducción neta de puestos de trabajo registrados.
Entre los sectores más afectados se encuentran la industria, el comercio y el empleo público, que concentran buena parte de la baja en la cantidad de trabajadores registrados durante el período analizado.
La dinámica también evidencia un cambio en la composición del empleo, con mayor participación de modalidades independientes frente a la reducción del trabajo en relación de dependencia. Este comportamiento impacta en la estabilidad laboral y en los niveles de protección asociados al empleo formal.
El escenario general muestra una contracción del empleo registrado y una reconfiguración del mercado laboral, donde crece el trabajo por cuenta propia mientras disminuye el empleo asalariado formal en distintos sectores de la economía.




