En una noche cargada de reconocimiento, emoción y también de definiciones de fondo, el rector de la Universidad Nacional del Alto Uruguay, Fernando Semczuk, aprovechó el acto de colación para ir más allá del saludo protocolar y dejar un mensaje claro: aun en un escenario adverso, la universidad pública sigue creciendo, profesionalizando a sus trabajadores y consolidándose como una herramienta concreta de transformación en el interior de Misiones.

Durante su intervención, Semczuk destacó el acompañamiento institucional recibido por la joven casa de estudios y subrayó el respaldo permanente de la Universidad Nacional de Misiones en el proceso de crecimiento de la UNAU. En ese marco, agradeció especialmente la presencia de autoridades académicas, gremiales y de gestión, y puso el foco en el valor que adquiere cada instancia de formación en un contexto donde el sistema universitario nacional atraviesa fuertes tensiones.
Lejos de un discurso meramente formal, el Rector describió a la Universidad Nacional del Alto Uruguay como una institución “joven”, pero con un desafío enorme en la región centro y Alto Uruguay de Misiones. Allí remarcó que, pese a las dificultades del presente, la universidad “sigue creciendo y se sigue fortaleciendo con educación pública y de calidad para todos”, en una definición que sonó también como defensa política del sistema universitario frente al escenario nacional.
La Universidad “sigue creciendo y se sigue fortaleciendo con educación pública y de calidad para todos”

Uno de los ejes más fuertes del mensaje estuvo puesto en los trabajadores no docentes, a quienes Semczuk reconoció no sólo por haber alcanzado una nueva meta académica, sino también por sostener cotidianamente el funcionamiento de una universidad en expansión. Habló de procesos nuevos, reglamentaciones, exigencias de Nación y desafíos administrativos que obligan a aprender y adaptarse todos los días. En ese punto, la profesionalización de las tareas no apareció como un dato secundario, sino como una pieza clave para fortalecer toda la estructura universitaria.
Semczuk reconoció no sólo por haber alcanzado una nueva meta académica, sino también por sostener cotidianamente el funcionamiento de una universidad en expansión
También hubo espacio para destacar el sostén de las familias y el compañerismo de quienes hicieron posible el recorrido académico. Semczuk remarcó que detrás de cada estudiante y de cada graduado hay una red de afectos que empuja, contiene y acompaña. Y al mismo tiempo puso en valor el esfuerzo concreto que implica estudiar en este contexto, con distancias largas, obligaciones laborales y una realidad económica compleja.
Puso en valor el esfuerzo concreto que implica estudiar en este contexto, con distancias largas, obligaciones laborales y una realidad económica compleja.

Sobre el final, el Rector eligió un dato que sintetizó el impacto de esta graduación en la UNAU: de los 50 no docentes con los que hoy cuenta la universidad, 9 están egresando, una cifra que definió como altísima en términos porcentuales. A eso sumó otro dato de fuerte peso simbólico: los 200 kilómetros que separan a muchos de los trabajadores de la ciudad de Posadas no impidieron sostener la cursada ni dejar a ningún compañero sin clases.
De los 50 no docentes con los que hoy cuenta la universidad, 9 están egresando, una cifra altísima en términos porcentuales.
Así, el acto de colación no sólo dejó títulos y felicitaciones. También dejó una postal nítida de época: la de una universidad pública joven que busca afirmarse, de trabajadores que estudian mientras sostienen la institución, y de una conducción que decidió convertir una ceremonia académica en una defensa explícita del esfuerzo, la formación y el sentido profundo de la educación superior en Misiones.





