(Redacción C6Digital – Por Jorge Kurrle) Abril llegó con una novedad que impacta de lleno en el bolsillo de los usuarios eléctricos: ya no se trata solamente de una actualización tarifaria, sino de un cambio de fondo en el esquema nacional de subsidios. Así lo explicó en sus redes el diputado José Luis Pastori, al detallar que desde el 1° de abril entró en vigencia un nuevo régimen que modifica las condiciones de acceso a la energía subsidiada y endurece el costo para quienes superen el consumo establecido.

La clave del nuevo escenario pasa por el fin del sistema de segmentación anterior, el de los niveles N1, N2 y N3, que dejó de regir para dar paso a un modelo de subsidios energéticos focalizados. En la práctica, eso significa que la Nación fijó un tope de 150 kW mensuales con subsidio. Todo lo que exceda ese límite se pagará a tarifa plena, sin ayuda estatal, y allí aparece el golpe más fuerte para miles de hogares que, aun sin modificar demasiado sus hábitos de consumo, podrían recibir boletas mucho más altas que las del mes pasado. 
.Todo lo que exceda ese límite se pagará a tarifa plena, sin ayuda estatal, y allí aparece el golpe más fuerte para miles de hogares
Pastori sostuvo que ese excedente puede llegar a costar hasta el doble que el consumo base, lo que convierte al nuevo tope en el punto más sensible de la factura. La explicación no termina allí. También inciden la actualización de los precios estacionales de la energía, es decir, lo que las distribuidoras pagan al mercado mayorista por la generación y el transporte, y los mayores costos operativos del sistema en un contexto inflacionario que obliga a ajustes mensuales. Todo termina, inevitablemente, trasladándose al usuario final. 
En medio de ese esquema nacional más duro, Misiones decidió sostener una herramienta propia para amortiguar el impacto. Según remarcó el propio planteo difundido por Pastori, la tarifa social provincial fue prorrogada hasta el 30 de abril, una medida que busca aliviar a los sectores más vulnerables ante un escenario donde el recorte del subsidio nacional se vuelve cada vez más visible en la boleta. Ese punto no es menor: mientras Nación achica el margen de cobertura, la provincia mantiene por unas semanas más un beneficio que actúa como red de contención para parte de los usuarios. 
La tarifa social provincial fue prorrogada hasta el 30 de abril, una medida que busca aliviar a los sectores más vulnerables ante un escenario donde el recorte del subsidio nacional se vuelve cada vez más visible en la boleta.
Para el resto de los hogares, sin embargo, el mensaje es claro. El nuevo esquema castiga especialmente a quienes perforen el umbral de 150 kW mensuales. En otras palabras, el aumento no responde solo a una suba tarifaria convencional, sino a una nueva lógica de subsidios que reduce el consumo protegido y encarece de manera severa el excedente. Por eso, aun manteniendo un consumo similar al de meses anteriores, muchas familias podrían encontrarse con una factura sensiblemente más alta. 
La conclusión que deja este cambio es tan concreta como incómoda: el alivio será cada vez más acotado y la factura dependerá más que nunca del comportamiento mensual del consumo. En ese contexto, la recomendación que surge del propio análisis es cuidar al máximo el uso de la energía para no superar el nuevo límite subsidiado. Porque desde este mes, en materia eléctrica, la diferencia entre quedar adentro o afuera del beneficio puede sentirse con crudeza en cada boleta.




