La Justicia resolvió que el joven de 15 años señalado por el crimen ocurrido en una escuela de San Cristóbal no puede ser juzgado ni recibir prisión preventiva. La decisión fue tomada tras la audiencia de atribución de cargos realizada este jueves, en el marco de la legislación vigente sobre responsabilidad penal juvenil.
Desde el Ministerio Público de la Acusación explicaron que el caso se encuadra bajo la ley 22.278, que establece que los menores de 16 años no son imputables. En ese sentido, aclararon que la nueva normativa nacional aún no entró en vigencia —lo hará recién el 5 de septiembre—, por lo que no puede ser aplicada en esta instancia.
A pesar de no poder avanzar con un proceso penal tradicional, el adolescente quedará bajo la órbita de un equipo interdisciplinario que evaluará su situación. Este grupo determinará las medidas a seguir, que podrían incluir intervenciones de carácter terapéutico y de acompañamiento.
Según indicaron los fiscales, el hecho habría tenido cierta planificación y estuvo influido por vínculos personales y entornos digitales. La resolución judicial vuelve a poner en discusión los alcances del sistema penal juvenil frente a hechos de extrema gravedad.




