La inflación de marzo se encamina a ubicarse por encima del 3%, impulsada principalmente por el aumento de los combustibles y el impacto estacional de los útiles escolares. Según estimaciones privadas, se trataría del registro mensual más alto desde marzo de 2025, aunque aún se mantiene en niveles cercanos a los meses previos. El dato oficial será difundido por el Indec el próximo 14 de abril.
Distintas consultoras coinciden en que los principales motores del índice fueron los rubros de alimentos y bebidas, transporte y tarifas de servicios, que explican gran parte de la suba. También incidieron los incrementos en carnes, gastronomía y educación, mientras que algunos componentes estacionales, como el turismo y ciertos productos frescos, mostraron bajas. En este contexto, las proyecciones oscilan entre el 2,9% y el 3,3%, con una tendencia general al alza respecto de febrero.
El encarecimiento de los combustibles aparece como uno de los factores centrales del mes, en un escenario internacional marcado por la suba del precio del petróleo tras el conflicto en Medio Oriente. A nivel local, el aumento de la nafta tuvo un fuerte impacto en los costos de transporte y en la dinámica de precios en general, con efectos que podrían extenderse también a abril.
Frente a este escenario, el Gobierno adoptó medidas para contener nuevas subas, entre ellas la postergación de la actualización de impuestos a los combustibles y la implementación de un esquema para estabilizar precios por parte de las petroleras. Sin embargo, la evolución de los precios internacionales y su traslado a la economía local mantienen abiertas las expectativas inflacionarias para los próximos meses.




