Vecinos alertaron al 911 por gritos y desorden en un barrio, pero al llegar, los efectivos constataron que se trataba de un joven con síndrome de Tourette, una condición que puede generar manifestaciones involuntarias. Fue contenido por la patrulla policial y asistido junto a su madre.
El hecho se registró este sábado cerca de las 05:45 horas, cuando efectivos policiales fueron comisionados por el Centro Integral de Operaciones 911 hacia el barrio Esperanza, en la intersección de las calles 188 y 151, ante un requerimiento por un presunto desorden.
Al arribar, los uniformados observaron a un joven en evidente estado de exaltación, vociferando expresiones y generando malestar por supuestos agravios hacia los vecinos, quienes habían solicitado la presencia policial.
En ese contexto, los efectivos se entrevistaron con una mujer de 62 años, quien manifestó ser la madre del joven y explicó que el mismo padece síndrome de Tourette y se encuentra bajo tratamiento médico.
Tras mantener diálogo con el joven, los policías lograron contener la situación y persuadirlo para que accediera a recibir asistencia médica, siendo trasladado junto a su progenitora a un centro especializado, donde fue evaluado por un equipo interdisciplinario.
Finalmente, luego de la atención profesional correspondiente, ambos fueron llevados nuevamente a su domicilio. Por su parte, los uniformados explicaron a los residentes del lugar el cuadro médico del joven.




