La ciudad de Posadas conmemoró el 411° aniversario de la primera reducción jesuítica Nuestra Señora de la Anunciación de Itapúa, en una actividad organizada por la Municipalidad en conjunto con la Asociación Flor del Desierto. La fecha representa un hito histórico vinculado al origen de la comunidad.
El acto se desarrolló en la mañana del miércoles 25 de marzo en la intersección de la avenida Costanera y Bajada Vieja, donde se encuentra emplazada la piedra fundacional. En ese lugar se realizó la colocación de una ofrenda en homenaje a este acontecimiento.
Durante la ceremonia, el padre Sebastián Escalante estuvo a cargo de la invocación religiosa. Posteriormente, el presidente de la Asociación Flor del Desierto, Juan Manuel Sureda, se refirió a la importancia de preservar la memoria histórica local.
“Posadas no debe ignorar esos más de 200 años de historia que anteceden a su organización institucional. Desde 1615 tenemos un origen que forma parte de nuestra identidad”, expresó Sureda durante su intervención.
Asimismo, recordó que la piedra fundacional fue rescatada del río Paraná en 1970, en el marco del centenario de la ciudad, y luego ubicada en la Costanera. También explicó que el nombre Itapúa significa “piedra que asoma”, en alusión a las características geográficas del lugar.
El acto contó con la participación de la Banda del Servicio Penitenciario Provincial y de la Universidad de las Fuerzas de Seguridad de la Provincia de Misiones (Instituto Universitario de Seguridad). Además, estuvieron presentes integrantes de la Asociación Flor del Desierto y funcionarios municipales, entre ellos el secretario de Gobierno, José Amable, y la titular de la Unidad de Coordinación y Gestión, Yolanda Asunción.
La jornada permitió poner en valor el legado jesuítico-guaraní y reforzar la importancia de preservar la memoria histórica en un espacio emblemático que vincula a los vecinos con sus raíces y la identidad cultural de Posadas.




