Así lo consideró el presidente del Instituto de Previsión Social, Lisandro Benmaor, destacó la importancia de la campaña de vacunación antigripal que se desarrolla en la provincia. Según explicó, la vacuna contra la gripe previene las formas graves de la enfermedad, las internaciones y la mortalidad, siendo una herramienta fundamental en el calendario nacional obligatorio de inmunización.
La campaña está dirigida a niños de 6 meses a 2 años, personas de 2 a 65 años con comorbilidades como hipertensión, diabetes, asma o EPOC, mayores de 65 años, embarazadas en cualquier trimestre, puérperas y personal de salud, considerado grupo de riesgo. Sin embargo, Benmaor subrayó que toda persona que desee vacunarse puede hacerlo, ya que la inmunización es segura y salva vidas.
No obstante, cualquier persona que desee vacunarse puede hacerlo, ya que la inmunización es segura y eficaz.
Benmaor recordó experiencias pasadas, como la epidemia de sarampión de 1998, donde la falta de vacunación provocó la muerte de muchos niños por una enfermedad prevenible.
“Las vacunas salvan vidas y son seguras. Eso es lo que la gente tiene que tener bien instaurado”, afirmó.
Desde la Sociedad Argentina de Pediatría también se hizo un llamado de atención: muchas enfermedades están reemergiendo en el país debido a la influencia de corrientes antivacunas y al impacto de la pandemia, que interrumpió la continuidad de los calendarios obligatorios. Por ello, se insiste en la necesidad de que las familias revisen y completen las vacunas, especialmente en el inicio del ciclo escolar.
Además de la protección individual, la vacunación tiene un fin social y solidario. Al inmunizar a un niño, se protege también a sus compañeros de escuela y a toda la comunidad, generando lo que se conoce como inmunidad de rebaño. Este efecto es clave para resguardar a pacientes que, por razones médicas como enfermedades oncológicas o inmunodeficiencias, no pueden recibir determinadas vacunas.
En palabras de Benmaor, “disminuir la mortalidad con solo un pinchazo en el brazo es alentador. La vacunación no solo nos protege a nosotros, sino también a quienes nos rodean”.




