En el programa Punto de Vista, conducido por Sabrina Spinelli y Martín Souza, la psicóloga Nahir Britez abordó el tema de la ansiedad y explicó que se trata de un estado que atraviesa a muchas personas en distintos momentos de la vida. Durante la entrevista, detalló cómo se origina, de qué manera se expresa tanto a nivel mental como físico y cuáles son las diferencias entre una ansiedad esperable y una que requiere atención profesional. Además, analizó factores actuales como el uso del celular, la sobrecarga de información y las exigencias cotidianas, que inciden en el aumento de estos cuadros.
“La ansiedad es como un estado de alerta, una emoción que surge ante una situación estresante, ante alguna situación en la que la persona sienta miedo o inquietud”, explicó Britez. En ese sentido, indicó que comienza a partir de los pensamientos y luego se manifiesta en el cuerpo con síntomas como
Taquicardia, falta de aire, transpiración en las manos, temblores y dolores gastrointestinales”.

La especialista diferenció entre una ansiedad esperable y otra que puede volverse problemática. “Puede ser esperable en la medida en que aparece ante determinadas situaciones”, señaló, y agregó que también puede originarse por factores internos, como pensamientos repetitivos. “Muchas veces se piensa la peor situación posible y la mente va mucho más rápido que el tiempo real”, afirmó.
En relación a los hábitos actuales, Britez advirtió sobre el impacto del uso constante del celular y el exceso de información. “El exceso de información y lo que pasa con las redes sociales genera ansiedad”, sostuvo, y explicó que el uso prolongado puede impedir el descanso:

Uno no se da cuenta y la hora va pasando, no logramos descansar realmente como tenemos que descansar”.
También se refirió a la sobreexigencia y la necesidad de establecer límites en la vida cotidiana. “El exigirnos de más también genera ansiedad”, indicó, y recomendó organizar las tareas diarias: “Decir ‘hasta acá doy hoy’ y entender que dejar algo para después no está mal”. Además, señaló que la evitación de situaciones no resuelve el problema: “La cuestión de la evitación tampoco es la solución”.

Por último, explicó cuándo es necesario consultar con un profesional. “Cuando esto se vuelve cotidiano y se repite constantemente durante el día”, afirmó, y agregó que un trastorno puede diagnosticarse “recién a los seis meses de sufrir estos síntomas”. Como herramientas, recomendó identificar pensamientos, realizar ejercicios de respiración y retomar actividades: “Reencontrarse con el placer permite generar bienestar y ver el malestar desde otro lugar”.





