En Cadena de Noticias, Leonor Viera, propietaria de una librería jurídica de Posadas, repasó la historia del emprendimiento familiar que desde hace décadas provee libros de derecho a estudiantes y profesionales. Durante la entrevista contó cómo comenzó el proyecto junto a su hermano, la expansión hacia Misiones y el vínculo que la librería mantiene con distintas generaciones de abogados. Además, se refirió a los cambios en el sector editorial, las reformas legales que impactan en la demanda de libros y el rol que hoy cumplen las herramientas digitales en el estudio del derecho.
Viera explicó que el emprendimiento se inició en la provincia de Corrientes a fines de la década de 1970 y que con el tiempo comenzaron a viajar a otras provincias para acercar material jurídico. “Empecé en Corrientes con mi hermano por el año 1978 y después comenzamos a venir a Posadas porque acá no había librería jurídica”, relató.
Según recordó, en los primeros años las ventas se realizaban de manera itinerante hasta que lograron instalar un local comercial en la capital misionera.
Primero empezamos a venir de forma ambulante y después nos ofrecieron un local. Estuvimos muchos años en la zona y siempre seguimos trabajando en el centro”, indicó.

La librería se especializa en material académico vinculado a la carrera de abogacía y a la actividad profesional. Allí se pueden encontrar desde textos introductorios hasta manuales y códigos utilizados en las distintas materias. “Empezamos con Introducción al Derecho y después seguimos con civil, obligaciones, contratos, laboral y penal”, detalló.
Viera señaló que el principal público está conformado por estudiantes universitarios, aunque también reciben consultas de abogados que buscan actualizar sus bibliotecas.
Primero nos enfocamos en el alumnado y después en los profesionales. Hoy tengo abogados que son hijos de clientes que venían cuando eran estudiantes”, comentó.
En relación con el contexto económico y editorial, la comerciante explicó que el costo del papel y los cambios en la industria influyen en la producción de libros. “El papel se compra en dólares y eso influye en las editoriales. Ahora se compra menos stock y se repone a medida que se vende”, sostuvo.

Finalmente, se refirió al impacto de las herramientas digitales en el estudio del derecho y consideró que, aunque pueden ser útiles, es necesario verificar la información. “La inteligencia artificial puede ayudar a resumir o explicar, pero hay que tener cuidado porque a veces puede equivocarse”, afirmó.




