El programa Espacio Wellness TV, la conductora Luciana Amado Siry charló con el médico cirujano y especialista en coloproctología Alejandro Robales sobre la relación entre la salud física, los hábitos cotidianos y la capacidad del cuerpo para enfrentar una cirugía. Durante la entrevista, el profesional explicó que la condición general del paciente antes de una intervención puede influir en el proceso de recuperación y en la aparición de complicaciones posteriores.
También señaló que factores como la alimentación, la actividad física y el estado general de salud forman parte de un conjunto de condiciones que pueden impactar en la evolución del paciente luego de una operación.
En ese sentido, el especialista señaló que muchas personas no dimensionan la importancia de llegar a una cirugía con un estado de salud adecuado, especialmente cuando la intervención se realiza de forma urgente.

Hay gente que por ahí no toma dimensión de que si se tiene que operar, sobre todo de urgencia, el cuerpo le va a pasar facturas después en el postoperatorio si no está bien física y mentalmente”, explicó.
Robales indicó que los hábitos previos del paciente pueden influir en el proceso posterior a la cirugía, tanto en la cicatrización como en la recuperación general. El médico mencionó que el consumo frecuente de alcohol, el tabaquismo y el sobrepeso pueden generar mayores dificultades durante el postoperatorio.
Pacientes que están sanamente, cuerpamente, alma sobre todo, que se alimentan bien, se recuperan de una forma espectacular. Pacientes obesos, alcohólicos o tabaquistas, les cuesta el doble o el triple”, afirmó.
Durante la entrevista también se refirió al rol de la masa muscular en la salud general del organismo. Según explicó, distintos estudios observaron que los pacientes con mayor desarrollo muscular presentan mejores respuestas ante enfermedades o internaciones prolongadas. “Se vio que la mayor masa muscular en miembros inferiores hacía que esos pacientes se recuperen mucho mejor que quienes ya entraban con pérdida muscular”, señaló.

El especialista también habló sobre el proceso de pérdida progresiva de masa muscular asociado al paso del tiempo, conocido como Sarcopenia. De acuerdo con lo que explicó, este fenómeno comienza a manifestarse desde edades tempranas si no se realiza actividad física.
La pérdida arranca a los 30 años aproximadamente. A los 60 se acentúa y si no hiciste nada llegás con menos del 20% de la masa muscular que deberías tener”, detalló.
En ese contexto, remarcó la importancia de incorporar ejercicios de fuerza dentro de la rutina semanal, además de actividades aeróbicas como caminar. El objetivo, explicó, es mantener la capacidad funcional del cuerpo para realizar tareas cotidianas. “Caminar está bárbaro, pero no es la solución completa. Hay que hacer que el cuerpo tenga resistencia para ganar masa muscular y mantener fuerza funcional”, sostuvo.
Por último, Robales destacó que el acompañamiento emocional y la comunicación clara con el paciente también forman parte del proceso previo a una intervención quirúrgica. “La gente no habla tu idioma médico difícil. Entonces hay que explicarle simple qué tiene y qué se le va a hacer. Con eso gana seguridad y tranquilidad”, concluyó.



