En el bloque educativo de Cadena de Noticias, la licenciada en Educación María Pezuk y la profesora y licenciada en Psicología Noelia Eglé Giménez abordaron una idea central: tomarse vacaciones no garantiza un descanso real si no hay una organización consciente del tiempo y las prioridades. En el inicio del ciclo lectivo, advirtieron que muchas personas regresan más cansadas de lo que estaban porque reemplazan la rutina laboral por otras exigencias. La propuesta fue repensar el descanso físico y emocional como una práctica planificada y no como una pausa improvisada.
Durante la entrevista, ejemplificaron con situaciones habituales como remodelar la casa o completar la agenda de los hijos con actividades. “Generalmente remodelar la casa implica mucho estrés para todos”, señalaron, y explicaron que si esas tareas se viven como obligación “termina siendo un estrés que no me permite descansar”.

También plantearon que el descanso no depende únicamente de la cantidad de días disponibles. “No tiene que ver con la cantidad de tiempo, sino con la calidad”, afirmaron. En ese sentido, indicaron que un fin de semana o incluso una tarde libre pueden convertirse en espacios reparadores si no se transforman en nuevas listas de cumplimiento.
La psicóloga explicó que el estrés sostenido impacta directamente en el organismo.
El estrés es la preparación del cuerpo para una actividad. El tema es que cuando esta tensión nunca baja, el cuerpo queda acelerado”, sostuvo.

Además, advirtió que dormir ocho horas no siempre implica recuperación si la persona se acuesta preocupada o permanece en estado de alerta.
En el plano emocional, señalaron que una fuente frecuente de agotamiento es la autoexigencia. “Muchas veces tiene que ver con sentirse que todo el tiempo tenemos que estar cumpliendo objetivos o no somos suficientes”, expresaron. Según indicaron, esa presión constante impide desconectar y afecta la sensación de bienestar.

Como herramienta para ordenar la vida cotidiana, propusieron pensarla como “una mesa con cuatro patas”: el bienestar personal, la familia, el trabajo y la recreación. “Al menos tres tienen que estar más o menos consolidadas”, explicaron. También destacaron que la recreación y la vida social suelen ser los aspectos más postergados.

Para cerrar, recomendaron realizar un ejercicio personal de revisión. “Ordenemos nuestras prioridades y pensemos que necesitamos un pequeño espacio para hacer este descanso físico y emocional”, concluyeron. El mensaje estuvo dirigido a docentes, familias y a quienes se preparan para retomar las actividades anuales.





