Menos de la mitad de los estudiantes argentinos de tercer grado alcanza el nivel esperado de lectura y escritura. El dato surge del informe “Alfabetización: ¿Qué pasó y dónde estamos?”, elaborado por Argentinos por la Educación, que analiza qué ocurrió en los primeros dos años del Plan Nacional de Alfabetización y qué resultados concretos muestran las evaluaciones. El documento pone el foco en el aumento del presupuesto, la distribución de 19,6 millones de libros y la implementación de pruebas nacionales, pero también advierte que aún no se puede medir el impacto real de las políticas en los aprendizajes.

El informe examina la implementación del Plan Nacional desde su aprobación en mayo de 2024 por el Consejo Federal de Educación, junto con los 24 planes jurisdiccionales. Ese acuerdo estableció un marco común para fortalecer la enseñanza de la lectura y la escritura en todo el país y ordenar las acciones entre Nación y provincias.
En términos institucionales, las 24 jurisdicciones aprobaron sus planes. De ellas, 17 designaron equipos técnicos específicos para la política de alfabetización, 5 están en proceso y 2 no lo hicieron. Además, 16 provincias definieron lineamientos curriculares propios, mientras que otras continúan en desarrollo o no reportaron información.

El financiamiento nacional destinado a alfabetización pasó del 2,4% del presupuesto educativo en 2024 al 6,4% en 2025, lo que representa un incremento real del 152%. La mayor parte de los recursos se destinó a transferencias a las provincias para ampliar la jornada escolar, además de la compra de libros y la formación docente.
La provisión de materiales fue uno de los ejes centrales. En 2025 se distribuyeron 19,6 millones de ejemplares vinculados a la alfabetización, aunque la entrega comenzó en el segundo trimestre del ciclo lectivo. En 2024 se habían realizado compras sin concretar la distribución. A nivel provincial, 12 jurisdicciones completaron la entrega de libros, 5 están en proceso y 7 no la iniciaron o no la incluyeron en sus planes.
En cuanto a la formación, más de 11.500 docentes participaron en ateneos didácticos presenciales y más de 37.000 en cursos virtuales, además de capacitaciones para supervisores y directivos. También se implementó el programa Escuelas Alfa en Red, que alcanzó a 6.686 establecimientos con mayores desafíos en alfabetización.

El uso de evaluaciones para orientar decisiones pedagógicas aparece como uno de los principales desafíos. En 2024 se aplicó la prueba nacional Aprender Alfabetización a más de 91.000 estudiantes de tercer grado. Los resultados indicaron que el 45% alcanza el nivel esperado, con diferencias entre provincias. Al tratarse de una evaluación muestral, no fue posible devolver resultados específicos a cada escuela. Solo 11 jurisdicciones aplicaron evaluaciones propias, 4 devolvieron sistemáticamente resultados y 5 informaron haber tomado decisiones pedagógicas en base a esos datos.
El informe concluye que el Plan Nacional consolidó acuerdos federales, aumentó la inversión y desplegó dispositivos de formación y provisión de materiales. Sin embargo, todavía no existen mediciones comparables que permitan evaluar si estas políticas lograron mejorar los niveles de lectura y escritura en las aulas.




