El ministro de Prevención de Adicciones y Control de Drogas de Misiones, Roberto Padilla, participó en Cadena de Noticias, donde abordó la situación actual del consumo en la provincia, con especial foco en la zona norte y en Eldorado. Durante la entrevista anticipó la apertura de un centro de recuperación para mujeres, detalló la capacidad actual de internación, advirtió sobre el crecimiento de la “pedra” y señaló que el consumo comienza a edades cada vez más tempranas, con adolescentes que naturalizan energizantes, vapeadores y alcohol.
En ese marco, confirmó que la Fundación Reto a la Vida proyecta abrir en Eldorado un centro con internación prolongada destinado a mujeres. “Estamos viendo la posibilidad de que en Eldorado haya un espacio donde podamos internar las demandas de la zona norte”, afirmó. Explicó que la medida responde a la alta demanda y a las listas de espera existentes en distintos dispositivos.
Padilla señaló que el trabajo se realiza de manera articulada entre el Estado provincial, la Sedronar, el municipio y hospitales públicos. Detalló que la etapa de desintoxicación aguda se realiza en el hospital y que luego el proceso terapéutico continúa en centros especializados.
No se trata solamente de abrir un espacio, sino de generar redes y optimizar los recursos que tenemos”.
En cuanto a la capacidad, indicó que entre organizaciones no gubernamentales y espacios privados existen alrededor de 350 plazas en la provincia. El Estado cuenta actualmente con entre 20 y 25 camas para internación en el sector público.
El tratamiento que brinda el Estado es gratuito, incluye internación, medicación y equipo profesional”.
Respecto a los costos en el ámbito privado, estimó que una internación prolongada puede superar los 600 mil pesos mensuales. “Hay que considerar el pago de profesionales, la atención terapéutica, la cama y la comida”, explicó. Señaló que muchas familias afrontan esos gastos para sostener los tratamientos y que el sistema funciona con derivaciones y trabajo conjunto entre sectores públicos y privados.
El ministro también se refirió a la realidad del tratamiento y las recaídas. “La recaída es parte del proceso”, afirmó. Explicó que no todas las personas logran abandonar el consumo en el primer intento y que el acompañamiento familiar y comunitario resulta determinante. “Cuando alguien viene a pedir ayuda, generalmente ya viene consumiendo desde hace tiempo”, agregó.
Sobre las sustancias que hoy generan mayor preocupación, advirtió que la “pedra”, también conocida como pasta base o crack, crece por su bajo costo y alta capacidad adictiva. Indicó además que se registra policonsumo, es decir, la combinación de varias sustancias. Entre adolescentes, mencionó la naturalización de bebidas energizantes, vapeadores y alcohol. “Tenemos consumo en edades cada vez más tempranas, incluso antes de los 12 años”, señaló.
Finalmente, vinculó la problemática con el contexto social y la salud mental. Mencionó crisis económica, angustia y falta de trabajo como factores que inciden en el consumo. Como pastor, sostuvo que la fe puede ser un complemento en el proceso de recuperación. “La fe puede ser una herramienta importante, pero no reemplaza al abordaje profesional”, expresó. En ese sentido, remarcó que la respuesta requiere prevención temprana, trabajo en red y acompañamiento sostenido.




