La historia de Noelia Olivera es realmente inspiradora: un ejemplo de cómo la resiliencia y el deporte pueden transformar la vida después de una situación difícil. Tras su accidente en 2012, no solo logró superar las barreras personales, sino que se convirtió en referente del básquet adaptado en Misiones y en la Argentina.
Ese grave accidente de tránsito cambió para siempre su vida. Lo que parecía un límite se transformó en un impulso para crecer y demostrar que la resiliencia puede abrir caminos insospechados. Desde entonces, su historia se convirtió en un ejemplo de fortaleza y pasión por el deporte adaptado.
La joven misionera encontró en el básquet en silla de ruedas una herramienta de inclusión y participación plena en la sociedad. Su talento y esfuerzo la llevaron a vestir la camiseta de la Selección Argentina, llevando con orgullo la bandera de Misiones a lo más alto.

Hoy, Noelia celebra junto a su equipo Luz y Fuerza un logro histórico: el ascenso a la segunda división de la liga nacional. Este triunfo refleja años de disciplina, trabajo en conjunto y compromiso deportivo. Además, tres de sus compañeros forman parte del seleccionado argentino actual, un motivo de orgullo provincial y nacional que confirma el crecimiento del básquet adaptado en la región.
Más allá de los títulos y las medallas, su recorrido demuestra que el deporte es una poderosa herramienta de transformación social. Noelia lo expresa con claridad: practicar deporte abre puertas, integra y brinda felicidad. Con esa convicción, desea para todos un 2026 lleno de amor, alegría y actividad física.
El deporte es una herramienta importantísima para que las personas con discapacidad podamos tener una participación plena en la sociedad. Así que no te olvides de practicar un deporte. Les deseo un 2026 con mucho amor, felicidad y mucho deporte.
El presidente del IPS, Lisandro Benmaor, sintetizó el sentimiento colectivo al referirse a ella: “Admiración total para esta querida amiga, ex jugadora de la Selección Argentina sobre silla de ruedas”.




