Un hombre de 57 años, identificado como vendedor de plantas en el Mercado Concentrador de Posadas, permanece detenido tras ser denunciado por acoso y abuso sexual de menores. La investigación judicial avanza con la incorporación de nuevos testimonios que podrían ampliar el número de víctimas.
Relatos familiares
La madre de uno de los adolescentes de 13 años relató que el vínculo comenzó de manera aparentemente inocente: el joven se acercaba al puesto para aprender sobre plantas y luego fue invitado a la casa del acusado con la excusa de enseñarle a arreglar sillones. “Era una persona adulta, amable y atenta. Nunca sospechamos de nada”, señaló. Sin embargo, con el tiempo notó cambios en la conducta de su hijo y decidió indagar.
Otros familiares aseguraron que el acusado habría utilizado su celular para amenazar al adolescente, intentando manipularlo con mensajes y fotografías. “Nuestra idea era sacarle el celular porque lo usaba para amedrentar. Finalmente lo entregamos a la Policía para que encuentren las evidencias y que se pudra en la cárcel”, expresaron.
Investigación en curso
El caso se encuentra bajo intervención judicial, con el secuestro de dispositivos electrónicos y la recolección de pruebas digitales. Los familiares sostienen que el acusado también compraba fotos de niños, lo que agrava las sospechas en su contra.
La causa continúa con la expectativa de que más testimonios se sumen en sede judicial, mientras las familias afectadas reclaman una sanción ejemplar y el pleno accionar de la Justicia.
Rápida acción judicial en Posadas: pruebas tecnológicas y cámara Gesell acorralan al acusado de presunto abuso en el barrio Las Rosas
En menos de 24 horas, la Justicia de Misiones desplegó un operativo en Posadas, secuestró dispositivos electrónicos y realizó pericias clave que fortalecen la causa contra el acusado de abuso de un menor de 13 años en reiteradas ocasiones.
En el barrio Las Rosas de Posadas, la rutina se quebró de golpe. Un operativo judicial, dispuesto en menos de 24 horas, puso en marcha una investigación que hoy mantiene detenido a un hombre de 57 años, identificado como Ramón R. P., acusado de delitos informáticos y hechos contra la integridad sexual.
El despliegue
La escena fue contundente: el juez Miguel Mattos, el fiscal especializado en ciberdelitos Juan Pablo Espeche, efectivos de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC), personal de delitos sexuales y agentes de la Comisaría de la Mujer trabajaron de manera coordinada. El allanamiento permitió secuestrar tres celulares, un pendrive y un disco rígido, todos embalados y rotulados bajo estricta cadena de custodia para pericias forenses.
Un hallazgo inquietante
Entre los objetos incautados, los investigadores documentaron un elemento esotérico: un “payé”, un ajo que contenía un papel con el nombre de un menor de edad, presunta víctima. El hallazgo, registrado en el acta, sumó un componente simbólico y perturbador al caso.
La denuncia
El origen de la causa se remonta a las alertas del entorno familiar del menor, que detectó comunicaciones insistentes vía mensajería digital y perfiles falsos en redes sociales. El acercamiento inicial habría ocurrido bajo la excusa de ofrecer tareas laborales informales, lo que motivó la intervención inmediata de las autoridades.
La rapidez de la Justicia
En apenas un día, se realizaron diligencias clave, incluida la cámara Gesell, fundamental para preservar la prueba en casos de alto impacto social. La celeridad fue destacada por los investigadores, conscientes de que en hechos tan sensibles cada detalle puede ser decisivo.
Lo que viene
El detenido permanece a disposición de la Justicia. Las pericias digitales y demás diligencias ordenadas serán determinantes para el avance de la causa. Mientras tanto, el barrio y la ciudad siguen atentos, con la certeza de que el rápido accionar judicial permitió reunir pruebas que hoy acorralan al presunto abusador.




