Desde los primeros días de enero, brigadistas de la región NEA con base en Apóstoles que trabaja de manera articulada con el Plan Provincial de Manejo de Fuego del Ministerio de Ecología, se encuentran desplegados en el sur del país colaborando en el combate de incendios forestales de alta complejidad, en lo que representa uno de los compromisos operativos más prolongados de este verano 2026.

La Brigada Nacional NEA del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, con asiento en Apóstoles, partió hacia el sur del país el 10 de enero para intervenir en los siniestros que afectan el Parque Nacional Los Alerces y zonas aledañas, enfrentando condiciones adversas como altas temperaturas, baja humedad y terreno difícil para las operaciones.

En este despliegue participan brigadistas misioneros que integran el equipo regional del Sistema Federal de Manejo del Fuego que abarca Misiones, Corrientes y Entre Ríos. La presencia de estos brigadistas se suma a los equipos de otras provincias y fuerzas nacionales, que operan de forma coordinada bajo el marco del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, una estructura que articula respuestas operativas de distintas jurisdicciones cuando un incendio supera la capacidad local de contención.

La Base Regional NEA del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, ubicada en Apóstoles, Misiones, funciona formalmente bajo la órbita nacional desde agosto de 2022, cuando se anunció su conversión en la tercera base nacional de control del país. Previamente, ya operaba en el lugar una base del Plan Provincial de Manejo del Fuego. En terreno, los brigadistas misioneros, junto a otros equipos federales y provinciales, continúan con tareas de control de focos activos, construcción de líneas de defensa y enfriamiento de zonas calientes, frente a un escenario que sigue siendo crítico por la extensión de los frentes de incendio en la Patagonia.

En este contexto, mientras los brigadistas misioneros acompañan las tareas operativas en el sur del país, en Misiones se sostiene de manera permanente un trabajo orientado a la prevención, el manejo integral del fuego y la reducción de riesgos. A través de la implementación de tecnología, el refuerzo a través de equipamiento al personal de primera línea y la articulación con municipios y organismos nacionales para trabajar en una respuesta rápida ante eventuales focos ígneos.

En este escenario, y considerando que Misiones atraviesa condiciones de riesgo extremo de incendios forestales, se recuerda a la población la necesidad de extremar las medidas de prevención y evitar cualquier acción que pueda generar focos ígneos. La experiencia que hoy enfrenta la Patagonia pone en foco las graves consecuencias que pueden derivarse de un incendio fuera de control, tanto para los ecosistemas como para las comunidades.




